Un grupo de fascistas ataca la sede de la Generalitat en Madrid

Una quincena de ultraderechistas irrumpe con violencia en la librería Blanquerna, donde se celebraba el acto institucional del Onze de Setembre

La Vanguardia, , 12-09-2013

Una quincena de ultraderechistas irrumpió ayer en la sede de la Generalitat en Madrid, la librería Blanquerna, para reventar el acto de celebración de la Diada. El grupo entró violentamente en la sala, destrozando lo que encontraba, y llegó a empujar al diputado de CiU Josep Sánchez-Llibre. Los agresores actuaron a cara descubierta. Empleadas de la librería explicaron la ausencia de policía porque nunca había ocurrido ningún incidente.

El nuevo delegado de la Generalitat en Madrid, Josep Maria Bosch, se disponía a saludar con su discurso a los asistentes cuando una quincena de neonazis irrumpieron violentamente en la sala armados con bates de béisbol y aerosoles y tirando a su paso cuantos símbolos catalanes encontraban. Varios de ellos accedieron incluso a la tribuna, derribando la bandera de Catalunya y el atril desde el que Bosch se iba a dirigir al público. Al grito de “No nos engañan, Catalunya es España” y mostrando banderas de los partidos de ultra derecha Alianza Nacional, Democracia Nacional y Falange, los agresores arrollaron a cuantos encontraron a su paso, rociaron a varias personas con los aerosoles y arrojaron un bote de gases lacrimógenos.
Todavía aturdido por lo sucedido, el diputado de CiU en Madrid Josep Sánchez Llibre, relató a La Vanguardia cómo se vio sorprendido por la violencia de la irrupción. Tras forcejear con dos de los asaltantes, Sánchez fue violentamente empujado al suelo. El diputado de CiU se disponía a responder a la agresión cuando fue sujetado por su compañero Toni Picó y por los diputados del PSC Joan Ragel y Román Ruiz.
“Menos mal que me han sujetado, porque si llego a responder no sé cómo hubiese terminado”, relataba Sánchez entre llamadas de sus familiares y amigos, preocupados por la agresión que se propagó con enorme rapidez por internet. Muchos de los agresores iban a cara descubierta y lucían la característica imagen de extrema derecha, con el pelo muy corto y mostrando símbolos neonazis.
Otras cuatro personas resultaron también heridas de levedad en la irrupción y huida de los agresores, contra los que nada pudieron hacer los dos guardias de seguridad con que habitualmente cuenta Blanquerna. Tres tuvieron que ser trasladados al hospital. Pero muchos más sufrieron los efectos del gas lacrimógeno que los agresores dejaron detrás suyo en su salida. Varios de los asistentes relataron a La Vanguardia el picor en los ojos y la dificultad para respirar como los principales síntomas. Algunos llegaron incluso a vomitar.
Entre ellos se encontraban otros diputados de CiU y un amplio grupo de diputados del PSC. Teresa Cunillera, secretaria tercera del Congreso, narró cómo sintió que no podía respirar e instintivamente buscó agua con la que aliviarse del escozor en los ojos. Los mismos síntomas que describía el también socialista Joan Rangel.
El grupo de la Brigada Provincial de Información de la Policía especializado en extrema derecha se puso rápidamente manos a la obra con el objetivo de localizar lo antes posible a los agresores. Sus investigadores tomaron declaración a las víctimas e iniciaron la búsqueda de los sospechosos con la ayuda de los vídeos grabados, en los que se puede reconocer fácilmente a algunos de ellos. En las imágenes se observa claramente la violencia con que algunos de los agresores se encaran con los asistentes y cómo estos se contienen para evitar una escalada de las agresiones.
El delegado mostraba ayer su consternación por los hechos sucedidos en lo que era su presentación oficial en Madrid. Una celebración de menores proporciones que otros años y que en esta ocasión se había limitado al salón de actos de Blanquerna.

El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, lamentó ayer el “bárbaro atentado” y destacó que se trata de un “incidente minoritario”. “La Policía está trabajando ya sobre una pista muy segura”, dijo Fernández Díaz, quien confió en que el incidente quede pronto esclarecido y sus autores puestos a disposición judicial.

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