El senegalés ahogado en Lekeitio dormía en su coche con el freno de mano quitado
Deia, , 04-09-2013La fatalidad propició ayer la desgraciada muerte del ciudadano senegalés Alayi Mali, al precipitarse su vehículo, mientras dormía, al fondo del puerto de Lekeitio, donde murió ahogado. Mali, que residía actualmente en Barcelona y trabajaba como vendedor ambulante, se encontraba en la villa costera al reclamo de las fiestas de San Antolín, que volvieron a vestirse de luto, al igual que ocurrió hace dos años cuando un joven de la localidad falleció en un accidente de moto en el mismo casco urbano el primer día de fiestas.
Los hechos ocurrieron sobre las 6.50 horas de ayer en el muelle situado frente a la Cofradía y aunque las circunstancias estén todavía sin determinar de manera oficial, todos los indicios apuntan a que la víctima, de 40 años, pudo haber accionado accidentalmente la palanca del cambio de marchas, hasta colocarla en punto muerto, lo que unido a que no había accionado el freno de mano hizo que el vehículo se deslizara hasta el agua.
Según desveló un amigo del malogrado, “solía dormir tumbado en los asientos delanteros, por lo que quitaba el freno de mano para que no le molestara la palanca. Habrá quitado la marcha sin querer y…”, aventuró Serigne. La escasa pendiente en las inmediaciones de la Cofradía de Pescadores lekeitiarra y la presencia de vehículos aparcados en paralelo a la dársena pudieron contribuir al fatal exceso de confianza del fallecido. Desgraciadamente la pendiente fue suficiente para provocar que el vehículo se desplazara la decena de metros que separan el lugar donde estaba estacionado del agua.
Varios arrantzales que a esas horas retiraban sus embarcaciones del puerto para dejar sitio para el juego de gansos que tendrá lugar mañana fueron testigos del accidente. “No llevaba el motor arrancado y al caer ha golpeado una embarcación, pero se ha hundido. Hemos esperado a ver si salía, a ver si salía…”, se lamentó uno de ellos, que explicó que aún “estaba amaneciendo y el agua se veía muy oscura” cuando se produjo el accidente.
Aunque a lo largo de la mañana en los corrillos formados en la localidad costera corrió el rumor de que el suceso pudo deberse a la mala manipulación del coche motivada por el consumo de alcohol del fallecido e, incluso barajaban como hipótesis una precipitación voluntaria, los testimonios parecen descartar de manera inapelable ambas teorías.
Minutos después del accidente, los buzos de rescate de la Cruz Roja desplazados hasta el lugar recuperaron del interior del automóvil, un Peugeot 306, el cuerpo sin vida de Mali, el único ocupante del turismo. Una vez ultimadas las diligencias judiciales, el fallecido fue evacuado, a las 10.30 horas, al Servicio de Patología Forense de Bilbao para la realización de la correspondiente autopsia. La Ertzaintza inició de inmediato las investigaciones pertinentes al objeto de esclarecer las circunstancias del suceso.
cúmulo de fatalidades La zona portuaria en la que tuvo lugar el fatal suceso no presenta obstáculos para los vehículos en la dársena, ya que se trata de un punto de atraque, carga y descarga de las embarcaciones pesqueras de Lekeitio, lo que dificultaría su faena. “Hablaremos con Puertos, que son los que tienen competencia en el puerto, pero es difícil complementarlo para ambas actividades”, señaló Pilar Robles, alcaldesa en funciones.
La mandataria lekeitiarra se lamentó de que “todo se alió contra él: ha evitado todos los obstáculos que podía haberse encontrado en el recorrido y, además, podía haber habido algún coche aparcado, como otras muchas veces…”, indicó refiriéndose a una de las escalas o de los norays donde son atadas las sogas de los barcos, entre los que se precipitó el vehículo siniestrado. Aparcado en dirección al agua, el peso del motor situado en la parte delantera contribuyó aún más a la fatalidad.
Inmersos en plenas fiestas de San Antolines las celebraciones de Lekeitio comenzaron el domingo y finalizarán el día 8, las autoridades dejaron en manos de los representantes de la comunidad senegalesa qué acciones llevar a cabo para homenajear a Mali, por quien finalmente se guardó un minuto de silencio en el multitudinario concurso de paellas y bacalao, donde el fatal accidente era el tema central de conversación. El Ayuntamiento mostró sus “condolencias” por el suceso y ofreció su “apoyo a la familia, cuyo dolor es aún mayor por producirse lejos de su casa”.
A primera hora de la tarde llegó a la villa costera desde Barcelona uno de los hermanos del fallecido, que inició los trámites de repatriación del cadáver hasta su país de origen. Otro compatriota, llamado Bamba, recordó que Mali “no trabajó ayer en Lekeitio porque había llegado tarde de Elorrio. Cenó sobre las 2.00 de la madrugada y se fue a dormir al coche”, lamentó.
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