Mueren dos jóvenes de 13 y 14 años ahogadas en el embalse de Valmayor

Las menores, que eran primas, se bañaban pese a estar prohibido Otro chico, de 12 años, en estado grave al quedar sumergido en una piscina municipal de Usera

El País, FRANCISCO J. BARROSO, 19-08-2013

Lo que iba a ser un día de fiesta terminó en tragedia. Dos adolescentes de 13 y 14 años, Diana y Joseline, primas de nacionalidad ecuatoriana, murieron ahogadas a mediodía de ayer al bañarse en el embalse de Valmayor, en el término municipal de El Escorial. Ninguna de las dos sabía nadar, según explicaron allegados a las familias de las víctimas. El baño está prohibido en todos los embalses de Madrid menos en el de San Juan y el río Alberche. Las primeras hipótesis apuntan a que las niñas fueron arrastradas por la corriente, pese a que estaban en la orilla.

Guardias civiles y miembros de los servicios de emergencias junto a los cuerpos de las jóvenes ahogadas en el pantano de Valmayor. / santi burgos
Eran las 14.45 y al pantano de Valmayor habían acudido varias familias, en total, unas 15 personas. El día anterior ya habían estado y decidieron repetir. A esas horas las chicas estaban en la orilla, mientras sus familiares preparaban la comida. De repente, las niñas habían desaparecido de su vista. El hermano de una de las fallecidas, de 16 años, intentó ayudarlas, según explicó, pero se le resbaló de la mano de la que la tenía cogida. Como tampoco sabía nadar, no se lanzó al agua. Enseguida llamaron al teléfono de Emergencias 112 relatando lo que había pasado. Este servicio recibió numerosas comunicaciones, ya que el embalse se encontraba a esa hora muy concurrido.
Al lugar se desplazaron muchos efectivos. Cuatro helicópteros (dos de bomberos de la Comunidad de Madrid, uno de la Guardia Civil y otro del Summa) sobrevolaron la zona para intentar localizar a las jóvenes, según informó un portavoz de Emergencias 112. Los bomberos también rastrearon el agua mediante barcas y bicheros (palos de cuatro metros de largo) para ver si estaban en el fondo. Al lugar se desplazó el puesto de mando avanzado (PMA) para coordinar la búsqueda.
Los miembros del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS, los buzos) de la Guardia Civil, con sede en Valdemoro, llegaron alrededor de las cinco de la tarde y buscaron con equipos autónomos de respiración. A las 17.41 fue rescatado el primer cuerpo. Los guardias civiles, los bomberos y los voluntarios de protección protegieron la escena para que no fuera grabada por nadie. Mientras los familiares se hallaban en el centro de la Cruz Roja de Galapagar, los padres permanecieron en la zona por su expreso deseo. Cinco minutos después se localizaba el segundo cadáver. Según explicaron fuentes del instituto armado, ambas fueron arrastradas unos 25 metros desde la orilla hasta que se colaron por una sima de unos ocho metros de profundidad de la que ya no pudieron salir.

Un helicóptero sobrevuela el lugar en el que fallecieron dos niñas en el embalse de Valmayor. / santi burgos
Las escenas de dolor se repitieron durante la tarde. Los padres de las fallecidas, al enterarse que las habían rescatado, intentaron salir corriendo hacia la orilla donde estaban los cuerpos envueltos en sendos sudarios. Los guardias y los policías locales de El Escorial se lo impidieron. Al padre de una de ellas lo tuvieron que sujetar entre varios agentes. Al lado la madre no paraba de gritar “Joseline, Joseline, no te me vayas, no te mueras”. Cuando se dirigía hacia la orilla, se abrazó a su esposo. “Mira, mira lo que nos ha pasado”, le decía. Instantes después, caía desmayada en la arena.
El juez de guardia de El Escorial ordenó el levantamiento de los cuerpos a las siete de la tarde y su traslado al tanatorio, donde está previsto que se les practiquen hoy las autopsias. Antes del traslado, los familiares pidieron identificar los cadáveres en la misma playa. El magistrado aceptó la propuesta y los psicólogos de la Cruz Roja que les atendían no se opusieron. Los padres se acercaron mientras una fila de policías y guardias civiles cerraban la escena. Una de las madres cayó desmayada tras identificar a su hija. Los facultativos del Summa tuvieron que atender siete crisis de ansiedad durante toda la tarde. Ambas, pese a su juventud, eran altas y corpulentas, según fuentes de la investigación.
Algunos allegados explicaron que Diana residía en Galapagar desde que nació. Su padre trabajaba en la construcción, mientras su madre está empleada en una residencia de la zona. La fallecida tenía otros tres hermanos (dos de ellos, en Ecuador). La otra joven Joseline, residía en Valencia. Habían viajado hasta Galapagar para pasar las vacaciones con sus familiares. Los padres son hermanos. Según explicaron, ambas fallecidas estaban a punto de firmar los papeles para conseguir la nacionalidad española. “Son gente muy maja, muy humilde y que se desvivían por los suyos”, comentaron algunos familiares.
Por otro lado, en la piscina del centro deportivo municipal de Orcasitas (Madrid), otro niño, de 12 años, estuvo a punto de ahogarse. El menor, que no sabía nadar, acabó por causas no esclarecidas en el fondo de la piscina. Fue rescatado inconsciente por los socorristas. Estos lo colocaron en la posición lateral de seguridad y al poco comenzó a vomitar. Cuando llegaron los sanitarios del SAMUR, el niño seguía con un bajo nivel de consciencia y bastante agitado. Fue intubado y trasladado en estado grave al hospital 12 de Octubre.

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