Libertad, igualdad e islamofobia
Aumentan las agresiones en Francia contra las musulmanas que llevan velo
El Mundo, , 03-08-2013Hace unas semanas, Leila, francesa vecina del barrio parisino de Argenteuil, perdió el bebé que esperaba tras ser agredida por un grupo de skinheads. Marcada por el triple estigma que arrastran muchas mujeres en Francia –por su género, por ser musulmana y portadora del velo– padeció la violencia que, según denuncian las asociaciones de lucha contra el racismo y la islamofobia, se ha agravado en los últimos meses en este Estado laico en el que viven cuatro millones de musulmanes.
Según el Observatorio francés contra la Islamofobia, este racismo se ceba ahora con las mujeres que practican esta religión. Los radicales, de derecha y también de extrema izquierda, las insultan, agreden y les fuerzan a quitarse el velo. «Sufren una triple discriminación», denuncia a EL MUNDO Marwan Muhammad, portavoz del Comité contra la Islamofobia en Francia (CCIF), un colectivo que facilita ayuda jurídica a las víctimas de agresiones.
El país de la igualdad, la libertad y la fraternidad parece que también lo es de la intolerancia. En los últimos meses han aumentado en número y grado los actos contra las personas que siguen los preceptos del Corán. El Observatorio registró entre enero y junio 108 denuncias de agresiones, verbales y físicas, contra este colectivo, un 35% más que el año anterior. «Eso sin tener en cuanta los actos que no se denuncian por miedo», señala Abdallah Zekri, presidente del organismo.
Las mujeres «se han convertido en el objetivo». En lo que va de año, 84 han sido amenazadas o atacadas, según esta organización. «Cada vez más se pasa de las palabras a los hechos», añade Marwan Muhammad.
En abril de 2011 se aprobó la ley que prohíbe llevar velo integral en la calle. Desde entonces, las asociaciones de musulmanes critican la persecución policial contra estas mujeres. El fin de semana pasado, un control de identidad a una francesa que iba totalmente cubierta en Trappes, en la periferia de París, acabó en violentos enfrentamientos entre agentes y vecinos. «Las mujeres están preocupadas y dicen que si la policía no se encarga de protegerlas de los radicales, lo harán sus familiares», denuncia Zekri para justificar los desórdenes.
Desde la entrada en vigor de la ley que prohíbe el velo se ha apercibido a 661 personas, según el Ministerio de Interior. Su titular, Manuel Valls, aseguró que esta ley tiene como objetivo «aliviar las tensiones» en un país donde la convivencia es compleja y donde un tercio de los votos va a parar al partido ultraderechista de Marine Le Pen. «No existe una ola de islamofobia», señaló el jueves Valls, quien prefirió hablar de «actos antimusulmanes».
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