ANN-LOUISE GULSTAD

Los hijos de Satán

El Mundo, , 17-07-2013

Kristian Vikernes, también conocido como Varg el Conde, además de ser ultraderechista confeso es un músico muy famoso. En 1991, fundó el proyecto Burzum y se convirtió en una referencia en la escena black metal en Noruega. Al parecer, tenía mucho talento hasta el punto de que el director de una popular revista, San Dunn, le describió como «el músico de black metal más sobresaliente de todos los tiempos». Poco después se unió a la banda noruega Mayhem, un referente en la escena satánica de Oslo. Su guitarrista, Oyvind Aarseth, era de hecho el líder de los satánicos noruegos. Vikernes cayó fascinado por lo que representaba el grupo. Empezó a cumplir el ritual: vestir de negro, dormir en ataúdes e incluso participó en la quema de tres iglesias. Poco a poco comenzó a verse como el líder de los satánicos, pero el problema es que su amigo Aarseth era quien ocupaba esta posición. Según las leyes satánicas, para desplazar a un líder hay que matarle. De este modo, Vikernes se presentó en la vivienda de su amigo y con sangre fría le asestó 23 puñaladas. El asesinato fue brutal. Aarseth gritó clemencia a su antiguo amigo y fue arrastrándose por la casa mientras Vikernes le perseguía para clavarle una y otra vez un cuchillo de carnicero hasta la muerte. En 1994, le condenaron a 21 años por asesinato y por la quema de las tres iglesias. Cumplió 16 años y salió por buena conducta. En prisión grabó varios álbumes, que se vendieron muy bien en Europa del Este y en Japón. También se dedicó a escribir un blog donde expresaba su idea de cómo los «europeos blancos» han de volver a adoptar los «valores nativos europeos», en alusión al racismo, antisemitismo y los fundamentos del paganismo.

En los medios, muchos comparan ahora a Vikernes y a Breivik. Algunos incluso consideran que eran amigos. Sin embargo, en su blog Vikernes expresó en ocasiones sus discrepancias con Breivik. Vikernes decía que ningún héroe noruego que defienda la raza aria mataría a noruegos, especialmente a mujeres . Además, mientras Breivik dirigía su odio contra los musulmanes, el músico de black metal se concentra en los judíos a los que acusa de querer dominar Europa y el resto del mundo.

Oyvind Strommen, que ha estado en contacto con Vikernes, al que ha realizado varias entrevistas desde que fue arrestado por primera vez en 1993, asegura que la policía francesa se ha sobrepasado en su reacción. «Vikernes, al contrario que Breivik cuando planeó su ataque, tenía mucho que perder. Ahora es un personaje famoso, un músico de renombre y tiene una familia a la que está cuidando. La última cosa que quiere es pasar el resto de su vida en la cárcel».

Ann-Louise Gulstad es periodista noruega.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)