TOLOSA

La música no está de vacaciones

En esta edición de las colonias musicales, los jóvenes han trabajado además del canto y el baile, las artes plásticas

Diario Vasco, ELENE ARANDIA | TOLOSA., 14-07-2013

En estas fechas, las vacaciones de verano plantean diversas ofertas para niños y jóvenes ante la pregunta de qué hacer además de divertirse. Y una de las preferencias se encuentra en las ludotecas de la comarca. La música es un gran atractivo para muchas familias en Tolosa y llegadas las vacaciones, optan por acercar a sus hijos a la escuela de música Eduardo Mokoroa, que junto a la asociación Artekin y el Ayuntamiento organiza cada año sus colonias artístico musicales de verano dirigidas al público infantil.

Ésta ha sido la quinta edición de esta iniciativa y el éxito les ha vuelto a acompañar. Durante diez días, los niños han tomado contacto con la música a través del juego, un recurso que en palabras de la responsable Maialen Plazaola «nunca falla al trabajar con el público más joven», y han tenido la posibilidad de trabajar su sensibilidad artística realizando actividades musicales, baile, teatro o incluso el canto. El viernes fue el último día de las colonias y para celebrar el fin del curso, los alumnos realizaron una gran merendola mediante la cual se despidieron hasta el año siguiente.

Desde sus orígenes, el músico y director de coro Aitor Biain ha sido quien ha dirigido el programa y ha acompañado a la profesora de baile Maitane Plazaola con las clases. Este año, sin embargo, las colonias han tenido algunos cambios y se ha teñido de un nuevo color.

Debido a la ausencia de Biain en esta edición, la profesora ha contado con la colaboración de su hermana Olatz, ambas con estudios musicales, en piano y violín, y monitoras de aerobic. Juntas han organizado actividades llenas de imaginación, para que los niños conozcan de cerca el apasionante mundo de la música, la danza y las artes escénicas, y han aprovechado en potenciar otros aspectos artísticos. «La música sigue siendo la base de nuestra actividad, pero esta vez, hemos dedicado parte de ese tiempo al teatro, la expresión corporal o a las artes plásticas, de modo que los niños han creado el decorado del escenario donde han actuado en el festival, acorde a la temática de este año», cuenta Plazaola.

La música, hilo conductor

Sin embargo, el broche de oro de este final de curso fue el festival familiar que los niños ofrecieron el jueves en el propio recinto de la escuela de música. La historia de este año se ha basado en mostrar diferentes rincones y países del mundo, así como la riqueza cultural y la interculturalidad, y es que todos tienen algo en común: la música.

La historia comienza en Asia y hace un recorrido por Corea, Estados Unidos, Latinoamérica, África y Euskadi. Vestidos con tradicionales sombreros chinos e indumentaria característica de este país, los protagonistas dieron la bienvenida a sus familiares y amigos del público, bailando la tradicional ‘Danza china’ de Tchaikovsky. Posteriormente, los niños se trasladaron a otro escenario, Corea, y ofrecieron, de riguroso negro, un baile de la conocida ‘Gangnam Style’. De pronto, la música dio paso a varios sketches, donde el grupo de los más mayores interpretó algunas escenas cómicas en inglés, dando paso a la canción infantil ‘Head, shoulders, knees and toes’ y a la inconfundible ‘Cantando bajo la lluvia’ de G. Kelly.

El grupo de bailarines se hizo con varios paraguas de colores y sorprendieron a sus allegados con los pasos que los actores hacen en la película. A continuación, los siguientes destinos a visitar fueron Latinoamérica y África, y la música clásica fue sustituida por el conocido Waka Waka de Shakira o el tango de Roxanne.

Los niños terminaron su viaje artístico en Euskadi y entre aplausos, recibieron sus diplomas.

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