Siete detenidos por obligar a una discapacitada a prostituirse

La joven, de 22 años, habría sido explotada por su madre

El Mundo, , 11-07-2013

PAU ESPARCH / Girona
Una joven rumana de 21 años con
una discapacidad severa ha puesto
fin a su calvario tras ser explotada
sexualmente desde 2009. La
Policía ha detenido en los últimos
meses a siete personas que, conscientes
de su retraso psíquico, la
obligaron a practicar la prostitución.
Entre los detenidos se encuentra
la madre de la chica,
quien la introdujo en el negocio
además de compartir burdel con
su hija. La chica fue explotada en
distintos locales, entre ellos el macroprostíbulo
Paradise de La Jonquera
(Alt Empordà), hasta que
una ONG de acogida para víctimas
sexuales denunció el caso.
La chica, que pronto cumplirá
22 años, llegó en 2008 a Terrassa
(Vallès Occidental) junto con su
madre. En Rumanía, la joven estaba
en un centro de enseñanza especial
a causa de su discapacidad
severa. Cuando aterrizó en España
también asistió a un espacio
educativo particular de esta ciudad
vallesana para recibir un trato
adecuado. Después de nueve
meses y justo al cumplir los 18
años, la madre la obligó a prestar
servicios sexuales con el consentimiento
de su padrastro en el mismo
burdel en el que trabajaba.
Así, la chica estuvo un tiempo en
el prostíbulo Las Palomas, situado
en Terrassa, hasta que abandonó
la zona por locales de las mismas
características.
La joven ejerció la prostitución
en pisos, carreteras y burdeles de
otras ciudades españolas como
Madrid y Toledo, e incluso viajó
hasta Francia y Chipre, donde también
fue explotada. Finalmente,
volvió a España y prestó sus servicios
en un prostíbulo de Girona.
Allí conoció un proxeneta rumano
que le ofreció ayuda para salir del
local gerundense. Una vez huyó de
este burdel, el hombre la obligó a
prostituirse en una rotonda de La
Jonquera, además de amenazarla y
agredirla físicamente. Un día, la
chica consiguió escaparse del proxeneta
y pidió asilo al macroburdel
Paradise, ubicado en la misma localidad
en el que continuó prestando
servicios sexuales.
En tierras gerundenses, una
ONG de acogida para víctimas de
la prostitución conoció el caso de la
joven rumana, quien padece un retraso
psíquico que, según fuentes
de la Policía, «se aprecia en pocos
segundos y sin necesidad de ser un
experto». La ONG denunció el caso
de la chica y la Policía empezó
la investigación, que culminó con
las primeras detenciones el pasado
20 de marzo y la liberación de la joven.
Así, los agentes arrestaron a la
madre de la chica, su padrastro y
los dos propietarios del prostíbulo
Las Palomas de Terrassa, junto con
la madame de este local. Los cinco
fueron detenidos por permitir la
explotación sexual de la joven pese
a ser conscientes de su discapacidad
severa.

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