La población desciende por primera vez desde 1971

Coinciden el retorno de inmigrantes y un saldo vegetativo escaso

La Vanguardia, , 26-06-2013

Por primera vez desde 1971, año en el que se empieza a disponer de datos anuales, la población española ha dejado de crecer. En estos años se había pasado de los 34 millones de habitantes de inicios de los setenta a los 46.818.216, con fecha de 1 de enero del 2012. Pero un año después la cifra se ha reducido a 46.704.314 debido a un saldo migratorio negativo que no se compensa con el leve crecimiento del saldo vegetativo.
Un total de 476.748 personas emigraron al extranjero a lo largo del año 2012 mientras que únicamente llegaron desde el extranjero 314.358, según datos difundidos ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE). De ese saldo migratorio negativo de 162.390, la mayoría corresponde a personas de nacionalidad extranjera y tan sólo 27.344, a españoles. Por nacionalidades y en números absolutos, el saldo negativo más elevado corresponde a los rumanos (-25.848) y, en porcentajes, a brasileños (-9,9%), bolivianos (-9%) y ecuatorianos (-7,4%). Crecen levemente los ciudadanos de la República Dominicana, con un saldo positivo de 2.519, además de los ciudadanos alemanes, franceses e ingleses.
Este es el tercer año consecutivo en que el saldo migratorio es negativo. En el año 2008 hubo un saldo positivo de 310.642, que se redujo el año siguiente a 12.845 y ya en el 2010 y 2011 fue negativo con -42.675 y -37.899, respectivamente, y el año pasado dio el salto importante, con -162.390.
De los 59.724 emigrantes de nacionalidad española del 2012, algo más de 7.000 se fueron a Ecuador (probablemente eran extranjeros que ya habían sido nacionalizados), mientras que unos 6.800 lo hicieron a Reino Unido, 5.700 a Francia y 4.700 a Alemania. La causa parece ser sin duda la crisis económica. Argentina y Venezuela fueron el destino de más de 2.200 personas. De los españoles que optaron por emigrar, el perfil mayoritario es el de un hombre (52,3%), que se halla en el tramo de edad entre los 25 y los 44 años, y que procede de Madrid y Catalunya.
El saldo vegetativo (la diferencia entre nacimientos y defunciones) sigue siendo positivo. Hubo 452.273 nacimientos y 403.785 defunciones, lo que deja un saldo de 48.488.
Si se analiza el crecimiento poblacional por grupos de edad se percibe que la mayor caída tiene lugar en el tramo de 20 a 34 años (-421.971), ya que concentra la mayor parte de los inmigrantes que regresan a su país y los españoles que emigran en busca de nuevas oportunidades. Desciende también el número de habitantes de 0 a 4 años, debido a la caída de la natalidad, y en el de 75 a 79 años, que se corresponde con la llegada a dichas edades de las generaciones más reducidas nacidas durante la Guerra Civil.
Por comunidades autónomas, Castilla y León, Catalunya, Asturias, La Rioja, Castilla-La Mancha, País Vasco y Cantabria fueron las que más población perdieron, y los únicos crecimientos se dieron en Canarias, Baleares y Andalucía, además de Ceuta y Melilla.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)