era hijo de su prima
La comunidad gitana 'desterró' al acusado de abusar de un niño
El imputado niega ser el autor de los hechos y asegura que la familia del menor «me tenía envidia y coraje»
El Correo, , 26-06-2013Versiones contrapuestas, matices, ausencias «esenciales» para los magistrados, relaciones familiares enrarecidas y normas ancestrales de la comunidad gitana. Todo eso se hizo evidente ayer durante al transcurso de la vista oral contra F. J. A. R., acusado de abusar sexualmente de un menor que, en el momento de los hechos, tenía once años recién cumplidos y, además, era hijo de su prima. Todos vivían en Calahorra, pero ahora el imputado habita en una caseta en pleno campo. «Me dijeron que me fuera, me tuve que marchar sin culpa y ahora vivo en el campo», aseguró el acusado a los pocos minutos de comenzar su interrogatorio. A su entender, las graves acusaciones que pesan sobre él se deben a que la familia del niño «me tiene envidia, rabia, coraje».
Sus palabras comenzaron advirtiendo a los magistrados de la Audiencia Provincial de que estaba «mareado» porque la noche anterior había bebido cerveza y al alcohol recurrió también cuando afirmó que no se llevó con él al menor en cuestión de noche, sino que fue el niño quien «me cogió de la mano, porque había bebido y estaba mareado y me llevó hasta un rastro». Sin embargo, negó que hubiera abusado de él. «Lo conozco desde pequeño, le he dado de comer en mi casa…», apostilló.
Durante el transcurso de la vista oral, varios testigos reconocieron que el acusado había sido ‘desterrado’ por el consejo de mayores de la comunidad gitana cuando conocieron los hechos. Los padres del niño no comparecieron ayer ante el tribunal y solo se pudo conocer la versión de los hechos que realizó el padre del menor después de que éste le contara lo sucedido a su esposa.
Por esta razón, la magistrada que presidía el tribunal ordenó suspender el juicio y reanudarlo el próximo viernes, tras la nueva citación de los progenitores del menor y, si fuera necesaria, «su detención» para obligarles a declarar.
El niño, que ayer iba a testificar por videoconferencia, se negó a hacerlo, por lo que volverán a intentar que declare el próximo viernes. En los dos videos grabados pocos días después de la denuncia de los hechos por parte de su padre, el menor reconoce que F.J.A.R. se lo llevó «de noche», «me tocó el culete y me daba besos, me hizo que le tocara la picha con las manos y me cayó algo blanco». Negó, no obstante, que fuera obligado a practicarle una felación.
El padre del menor relató lo sucedido a su hijo tanto a la psicóloga de Cáritas Chavicar como a una trabajadora social encargada de los menores en la Rioja Baja. Ambas ratificaron ayer que el progenitor estaba «afectado» y decía que le «daba asco» lo que le había sucedido a su hijo.
El menor se desahogó en primer lugar con su madre y fue esta quien se lo refirió después a su marido. Sin embargo, la mujer no denunció en ningún momento ni quiso hablar del tema con nadie. El niño se encuentra tutelado por la Comunidad Autónoma de La Rioja.
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