Les cobraban 50 euros al mes por vivir en nave de pollos junto a productos tóxicos

Canarias 7, efe, 12-06-2013
La Guardia Civil ha imputado a los responsables de una finca agrícola de La Redondela (Huelva) por tener a inmigrantes trabajando sin contrato y cobrarles 50 euros al mes por residir en una antigua nave de cría de pollos, rodeados de productos tóxicos y en condiciones antihigiénicas.

Según ha informado la Guardia Civil en un comunicado, D.A.B. y E.M.R. están acusados de un delito contra los derechos de los trabajadores tras una denuncia interpuesta por un hombre de nacionalidad marroquí en el puesto de la Guardia Civil de Lepe el pasado 4 de junio.

El denunciante aseguró que, junto a otros compañeros, había estado trabajando durante la pasada campaña fresera en una finca de La Redondela y que los responsables de la empresa les adeudaban aún gran parte de los salarios por el trabajo realizado.

Según manifestó este hombre, ya habían presentado una queja ante la Oficina de la Inspección de Trabajo y querían también hacerlo ante la Guardia Civil, pues los empresarios no les habían hecho firmar ningún contrato, algo que les llevaba a sospechar que no les habían dado de alta en la Seguridad Social.

También hizo constar que les habían tenido viviendo, previo pago de una mensualidad de 50 euros, en una antigua nave destinada a la cría de pollos, donde aún vivían algunos inmigrantes y que se encontraba en unas condiciones deplorables, repartidos en habitáculos sin agua corriente y con muy malas condiciones higiénicas, ya que incluso había productos nocivos como fertilizantes y fitosanitarios.

La Guardia Civil inspeccionó la empresa y constató la veracidad de los hechos tras entrevistarse con 14 personas, todas ellas inmigrantes procedentes de Marruecos y de Bulgaria, aunque también había dos mujeres de nacionalidad española.

Los trabajadores expusieron a los guardias civiles que se les adeudaban los salarios, que carecían de contrato laboral y que tras reclamar el pago a los empresarios, estos les manifestaron que no podían hacerlo por carecer de dinero y que el que no estuviera de acuerdo que se marchara.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)