Cerco al barrio de la droga

Los Mossos lanzan una nueva ofensiva contra el clan de narcotraficantes de los Jodorovich en la Zona Franca

La Vanguardia, BARCELONARedacción, 11-06-2013

Los Mossos d’Esquadra detuvieron ayer a una decena de personas en una nueva ofensiva contra el histórico clan de la droga de la Zona Franca de Barcelona: los Jodorovich. Durante el golpe policial, se ha irrumpido con orden judicial en varios domicilios donde se han localizado armas de fuego –alguna de guerra– y diversas cantidades de droga, que fuentes policiales no quisieron precisar ayer.
MARTA PÉREZ / EFE
Imagen de uno de los bloques del barrio de la Zona Franca donde se produjeron arrestos, ayer
La actividad dio comienzo ayer sobre las cinco de la mañana. Equipos especiales de asalto –los GEI o Grupo Especial de Intervención– se han encargado de las entradas en domicilios más peligrosas. Las informaciones señalaban que en su interior podía haber armas de fuego. Por ello, se tomaron todas las medidas necesarias. Además, la experiencia policial de anteriores redadas en el barrio demuestra que estos pisos francos de venta de droga suelen tener hasta tres puertas de seguridad, una detrás de otra. Para derribarlas –algunas son de hierro– hace falta herramientas específicas y mucha fuerza policial. Esas dobles y hasta triples puertas de seguridad cumplen una doble función: evitar el asalto o robo de la droga por otras bandas y retrasar el avance de la policía ante eventuales redadas. Esa demora entre que es detectada a la policía y su efectiva irrupción en el inmueble puede ser suficiente, por ejemplo, para deshacerse de cierta cantidad de droga allí almacenada. En ocasiones, como ayer, se precisan sierras radiales.
Para contener un posible brote vecinal de personas allegadas a los detenidos, los Mossos d’Esquadra desplegaron un gran número de agentes especiales de seguridad ciudadana, de los denominados Arro, además de unidades caninas y hasta el apoyo de los bomberos de Barcelona. De hecho, buena parte del dispositivo, según Europa Press, se centró en torno a la plaza Falset, en la confluencia de las calles Riudoms y Cisquer con Tortosa. En esos puntos, se han practicado varios de los arrestos, que se han producido entre escenas de nerviosismo y el griterío de un grupo de familiares.
Se da la circunstancia de que el pasado 15 de octubre, el Tribunal Supremo absolvió a nueve miembros del clan Jodorovich, condenados inicialmente por tráfico de drogas y por la posesión de un depósito de armas de guerra. Sin embargo, el alto tribunal anuló las intervenciones telefónicas y los registros domiciliarios practicados entonces para sustentar aquella causa porque se presentó el mismo caso en dos juzgados.
El patriarca de los Jodorovich fue condenado una año antes, en noviembre del 2011, a 19 años de prisión por un delito contra la salud pública y por depósito de armas de guerra. A otros dos acusados en aquel proceso se les impusieron sendas condenas de 10 años de prisión. En aquella sentencia, se consideró probado que en el 2007 se dedicaba a la venta de estupefacientes ayudado por tres de sus hijos.
Pese a estas condenas y operaciones policiales, los bloques que sustituyeron a las casas baratas de Eduardo Aunós no han dejado nunca de ser un punto de venda de drogas en Barcelona.

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