TOLOSA
Reflexiones sobre el cuidado
La exposición reflexiona acerca del papel de la mujer y empleadas de hogar en el ámbito de los cuidados. 'Dependencias mutuas' recoge en el Palacio Aranburu el trabajo de nueve artistas
Diario Vasco,
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07-06-2013
Desde el pasado 17 de mayo, la sala de exposiciones del Palacio Aranburu de Tolosa alberga una nueva muestra que recoge el entramado de interdependencias que predomina hoy día en el sector de los cuidados. Bajo el título ‘Dependencias mutuas. Empleadas del hogar y crisis de los cuidados’, esta muestra organizada por los departamentos de Igualdad del Ayuntamiento y de Migración y Diversidad de Tolosaldea Garatzen pretende cuestionar los límites entre la autonomía y dependencia, lo público y lo privado, el trabajo y la vida.
La exposición ha sido coordinada por la comisaria Esther Moreno, quien realizó una visita guiada el día del estreno, y corresponde a una nueva apuesta del feminismo actual. Reúne trabajos de artistas como Elena Fraj, Yolanda Herranz, Louisa Holecz, Natalia Íguiñiz, Daniela Ortiz, Martha Rosler, Dora Salazar, Territorio Doméstico y Eulàlia Valldosera, y nos adentra en el mundo de las empleadas domésticas, a través de vídeos, fotografías y esculturas realizadas a mano.
Moreno cuenta que el cuidado es una necesidad «imprescindible» en nuestras vidas, pero que la sociedad en su conjunto no lo valora ni se responsabiliza de ello. «Llamamos cuidados a una amplia gama de procesos necesarios para la sostenibilidad de la vida humana, muchos de ellos altamente especializados. Pero es obviada por sus mayores beneficiarios: la sociedad y la cultura patriarcal, las empresas y el Estado». Este puesto de trabajo es ejercido mayoritariamente por mujeres y según la comisaria son ellas quienes siguen haciéndose cargo del cuidado de las personas, incluso olvidándose de ellas mismas. Sin embargo, afirma que los cuidados son las «formas de reproducción social» que tienen que ver con el cuidado de la vida, el cuerpo y la reproducción cultural, por lo que «es necesario ponerlos en el centro de los análisis sociales, políticos y económicos, y no los mercados».
La muestra hace referencia a la «crisis de los cuidados» que vive actualmente Europa, en la que la incorporación de la mujer al mercado laboral y la sociedad de consumo han influido en mostrar el trabajo que las mujeres han realizado durante siglos como atenciones afectivas, materiales y sociales, propias del género femenino. «Mujeres y hombres debemos tener el derecho a elegir cuidar, no se trata de una obligación ligada a la condición de ser mujer, por lo que resulta acuciante abordar el trabajo de los cuidados como una responsabilidad social», cuenta Esther Moreno.
Nueve artistas
‘Dependencias mutuas’ hace un recorrido por la mirada crítica de nueve artistas, una perspectiva todavía poco trabajada y que en palabras de los organizadores, debería estar en el debate público, ya que «todavía hay mucho que profundizar y reflexionar» a este respecto.
Una de las obras que más destaca en la exposición son las esculturas de hilo de cobre realizadas por la artista Dora Salazar. Bajo el nombre ‘Madre e hija’, estas dos figuras simbolizan a la figura de madre e hija. Las esculturas se miran mutuamente, y plantean la historia de que la hija, que ha sido cuidada por su madre desde sus primeros años de vida, ahora debe mirarle, ya que su cuerpo se ha fragilizado y empieza a tener esa misma necesidad.
La londinense Louisa Holecz nos ofrece otro punto de vista mediante la obra ‘Home’, y retoma una de las ramas del arte feminista, que reclama el arte textil. Inspirándose en la historia de su propia madre, quien tuvo que abandonar su familia para trabajar como cuidadora en una familia inglesa, la artista muestra una especie de casita de juegos infantiles cubierta por retazos de batas, delantales y la propia bata de pintora de la autora. En el exterior de la casa, las costuras son perfectas, mientras que en el interior las telas rasgadas llegan a mostrar el nombre de las diferentes empleadas de hogar que han utilizado estos delantales de trabajo.
A través de esta obra, Holecz refleja la idea de que las personas que cuidan, limpian, protegen y escuchan a aquellos para los que trabajan son las que de verdad crean el sentimiento de hogar.
A continuación, Natalia Íguiñiz nos muestra retratos de parejas conformadas por empleadora – empleada titulados bajo el nombre ‘La otra’. Frente al sofá de la casa, varias mujeres de la clase media limeña son fotografiadas junto a su empleada. En algunas fotografías los roles están marcados y se sabe perfectamente quién es ‘la otra’ por la postura, la indumentaria de las protagonistas o la expresión de los rostros, pero en otras, en cambio, no, por lo que la artista juega con la percepción del público tomando como base las etnias y las culturas.
La exposición ha recorrido gran parte de los museos de la orografía vasca y parte de los museos de la península, y estará abierta al público hasta el próximo sábado 8 de junio.
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