El asesino de Rigby lanza besos y exhibe el Corán ante el tribunal

Cameron promete más control en internet y universidades

La Vanguardia, LONDRES Reuters y Afp, 04-06-2013
Michael Adebolajo, el joven que se dejó grabar con las manos ensangrentadas después de asesinar presuntamente a cuchillazos a un soldado británico el pasado 22 de mayo en plena calle de Londres, compareció ayer por primera vez ante un tribunal, con un Corán en las manos y lanzando besos a un asistente del público.

ELIZABETH COOK / AP Boceto judicial de Michael Adebolajo besando el Corán

Adebolajo, de 28 años, que fue disparado por la policía en la escena del crimen junto a otro sospechoso, se presentó ante el tribunal de Westminster con el brazo izquierdo vendado. Escoltado por tres guardias que protegían el estrado y detrás de paneles de vidrio, Adebolajo pidió que se le identificara con otro nombre, Muyahid Abu Hamza. Así se dirigió a él su abogado.

El joven, nacido en el Reino Unido de padres nigerianos, interrumpió la audiencia en varias ocasiones, preguntando por qué tenía que estar de pie y cuestionando los cargos que le fueron leídos. “¿Puedo responder? ¿Puedo responder?”, preguntó varias veces durante la vista, que duró cinco minutos. No se declaró ni culpable ni inocente y el magistrado ordenó que el 28 de junio tenga lugar otra audiencia en el Tribunal Penal Central, también conocido como Old Bailey.

Adebolajo, que iba vestido con una camiseta y pantalones blancos, levantó el pulgar a su abogado defensor y lanzó besos a un hombre que se encontraba en la galería de asistentes, a quien le dijo “te quiero” con los labios. El hombre se negó a hablar con la prensa fuera del tribunal. Al final de la vista, Adebolajo estiró sus brazos hacia arriba, besó el Corán que llevaba en las manos y dijo: “Me gustaría aliviar el dolor, si pudiera”.

Tanto Adebolajo como el segundo agresor, Michael Adebowale, de 22 años, están acusados del asesinato del soldado, de intento de asesinato de dos agentes de policía y de posesión de arma de fuego.

Su víctima, Lee Rigby, tenía 25 años, era padre de un niño y combatió en la guerra de Afganistán. Murió en la escena del crimen, que tuvo lugar en plena luz del día cerca de un cuartel. La autopsia reveló que murió de “múltiples heridas incisas”. Los dos agresores fueron fotografiados y filmados en el lugar del crimen por varios testimonios. Un vídeo de Adebolajo, aún sosteniendo el machete y con las manos llenas de sangre de su víctima, en el que justifica su asesinato, ha dado la vuelta al mundo.

El primer ministro británico, David Cameron, presidió ayer la primera sesión del grupo de trabajo creado para combatir los extremismos, especialmente el de signo islamista. “Cuando jóvenes nacidos y formados en este país son radicalizados y transformados en asesinos, debemos hacernos preguntas difíciles sobre lo que está ocurriendo en este país”, afirmó el premier en un discurso ante el Parlamento.

“Parece que, para algunos jóvenes, hay una cinta transportadora a la radicalización, que envenena sus mentes con ideas enfermas y perversas –reflexionó Cameron–. Tenemos que desmantelar este proceso en cada etapa: en las escuelas, los institutos, las universidades, internet, en nuestras cárceles… en todas partes donde tiene lugar”.

El grupo de trabajo, que se reunirá mensualmente, está formado por Cameron y miembros de su Gobierno como el vice primer ministro, Nick Clegg o la titular de Interior, Theresa May.

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