La islamofobia prende en el Reino Unido

Dos de cada tres británicos creen que habrá un «choque de civilizaciones» Protestas de la Liga de Defensa Inglesa y el Partido Nacional contra los musulmanes Audio Disminuye el tamaño del texto Aumenta el tamaño del texto

El Mundo, CARLOS FRESNEDA LONDRES CORRESPONSAL C. F., 26-05-2013

Dos de cada tres británicos creen que habrá un «choque de civilizaciones» entre la población musulmana y occidental en el Reino Unido, según una encuesta de YouGov difundida ayer por The Guardian. Los brotes de islamofobia se han propagado por el país tras el asesinato del soldado Lee Rigby. Desde el pasado miércoles se han producido más de 150 incidentes, incluidos actos de vandalismo contra mezquitas, agresiones verbales y pintadas, de acuerdo con el grupo interreligioso Faith Matters.

La Liga de Defensa Inglesa (EDL, en inglés) se subió entre tanto ayer a la ola antiislámica con una manifestación en Newcastle a la que asistieron más de 1.000 simpatizantes del grupo ultraderechista, muchos de ellos con el rostro oculto en sus verdugos negros. Al menos tres personas fueron detenidas durante la marcha, seguida horas después por una protesta en el barrio londinense de Woolwich, esta vez convocada por el Partido Nacional Británico (BNP).

El presidente del BNP, Nick Griffin, proclamó ante los barracones de la artillería de Woolwich que los dos asesinos, Michael Adebolajo y Michael Adebowale, deberían ser «envueltos en piel de cerdo y rematados a balazos hasta morir». Durante la manifestación de la Liga, en protesta contra la apertura de una escuela islámica en la ciudad, la consigna más oída fue: «¿De quién son las calles? ¡Las calles son nuestras!».

Los dos grupos ultraderechistas han subido fuertemente el volumen de sus protestas y reclaman «la deportación de los predicadores del odio antes de que estalle la guerra civil en nuestras calles».

Un 34% de los británicos considera que los musulmanes son «una amenaza para la democracia», de acuerdo con el sondeo de YouGov, mientras que un 62% teme que se produzca un «choque de civilizaciones» (un 9% más que en la misma encuesta el año pasado).

El sondeo tiene, sin embargo, una doble lectura: el 63% piensa también que los musulmanes son «buenos británicos» y un 33% opina que su fe es compatible «con el estilo de vida británico». Un 65% cree que las relaciones entre musulmanes y cristianos en el Reino Unido han sido hasta la fecha esencialmente buenas.

El profesor Matthew Goodwin, de la Universidad de Nottingham, incidió ayer en el contraste entre las ruidosas protestas de una minoría y la actitud tolerante de la mayoría: «Mientras los grupos de extrema derecha apuntan al asesinato como la evidencia de la amenaza del islam, lo cierto es que el porcentaje de gente que ve a los musulmanes como «compatibles con nuestro estilo de vida ha subido 10 puntos».
La organización Faith Matters, creada precisamente para monitorizar y aplacar el odio religioso, alertó entre tanto ayer de la explosión de islamofobia en los últimos cinco días. «Lo que nos preocupa realmente es cómo se han propagado las agresiones verbales por todo el país, tanto en la calle como en las redes sociales», declaró a la cadena BBC Fiyaz Mughal, director de Faith Matters. «Algunos ataques han sido muy agresivos y han sido dirigidos contra objetivos muy concretos de las comunidades musulmanes», agregó Mughal. «La actividad on line se ha disparado desde el pasado miércoles. Habitualmente no registrábamos más de ocho incidentes similares al día, y ahora pasan de 30».

La policía de Londres ha desplegado estos días 1.200 agentes de refuerzo tanto para prevenir posibles ataques terroristas como agresiones contra las mezquitas y centros musulmanes. La policía ha peinado también la redes sociales a la busca de amenazas y mensajes de odio. Ninguno de los incidentes registrados hasta ahora ha provocado heridos o ha tenido mayores consecuencias.

Dos hombres, Toni Latcal y Eugen Beredei fueron detenidos el jueves en Londres por «conducta amenazante» y «daños materiales» contra un centro islámico. También en Londres, otros dos hombres fueron detenidos el mismo día por insultar a un grupo de musulmanes en un establecimiento de fast food.

Otros dos jóvenes de 22 y 23 años fueron arrestados en Bristol, esta vez por «incitación al odio racial y religioso» a través de Twitter y otras redes sociales. En el barrio de Woolwich fue detenido Adam Rogers, de 28 años, por lanzar «mensajes ofensivos, indecentes y amenazantes» en internet.

Tras el asesinato del soldado Rigby se han producido 150 actos violentos

Los grupos ultras reclaman que «los predicadores del odio sean deportados»

¿Asesino y confidente del MI5?

¿Interrogó el MI5 a Michael Adebolajo? ¿Fue detenido en Kenia en 2012? ¿Le torturaron y le ofrecieron ser «confidente» de dicho servicio de seguridad? Todas esas preguntas quedaron en el aire tras la entrevista en la BBC con Abu Nusaybah, quien aseguró ser amigo del asesino, y que fue detenido a la salida de los estudios tras las declaraciones. Por su parte, ‘The Guardian’ confirmó que Adebolajo llegó a contactar con un abogado para denunciar el acoso del MI5. Según Nusaybah, el asesino del soldado fue detenido en Kenia , maltratado y sometido a abusos sexuales mientras estuvo en manos de los agentes del MI5, que le ofrecieron trabajo. Nusaybah asegura que el incidente había contribuido a la radicalización de su amigo, con el que llegó a militar en el grupo radical Al-Muhajiroun. El MI5 había «fichado» hace ocho años a Adebalajo, que firguraba en una lista de 3.000 jóvenes monitorizados por su activismo radical. Había llegado a ser considerado como un «elemento periférico». Una investigación independiente intentará determinar si el servicio de seguridad incurrió en un error a la hora de evaluar la amenaza real.

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