"He tenido la suerte de venir a un lugar donde el ciclismo es uno de los deportes más populares"

Marcelo Favre nació en Chile hace 26 años. Hasta los 18 practicó el ciclismo. Dejó este deporte por los estudios y con 21 años vino a Euskadi. Trabaja en la empresa Ballestas Illargi de Legazpi y en la tienda de bicicletas Godoy de Urretxu. Se siente totalmente integrado

Diario de noticias de Gipuzkoa, marcelo favre mecánico de bicicletas chileno que trabaja en urretxu, 28-05-2013

urretxu. Chile no es un país con tradición ciclista. ¿Por qué decidió practicar este deporte?

Se puso en marcha un proyecto para impulsar el deporte y muchos probamos con el ciclismo, pero a los tres años solo quedábamos unos diez. Empecé con diez años y me centré en ello. Era el deportista más importante de mi pueblo y el día de la Fiesta Nacional me hacían pasar delante de las autoridades.

Ganó varias medallas en los Campeonatos de Chile.

A los trece años gané una medalla en mountain bike. Después pasé a la pista y en dos ocasiones consecutivas fui segundo en el Campeonato Nacional. Así, representé a mi país en el Campeonato Panamericano que se organizó en Chile en 2003. También participé en varias vueltas ciclistas con la selección de mi país. Por ejemplo, en la Vuelta a San Luis (Argentina), antes de que consiguiera el prestigio que tiene hoy en día.

En Chile el deporte rey es el fútbol.

En Chile, a un partido de fútbol de barrio le dan tanta importancia como a una prueba ciclista de nivel continental. El equipo del pueblo es el Colo Colo y yo soy de ese equipo. Aquí soy de la Real, claro: Claudio Bravo es chileno y encima jugó en el Colo Colo. Algún día iré a Zubieta a visitarle.

¿Cuándo vino a Euskadi?

En 2008. Mi vida ha dado muchos vuelcos. Dejé de practicar el ciclismo con 18 años. Empecé a estudiar con la intención de retomar después el ciclismo, pero las cosas empezaron a ir mal en el trabajo de mi padre y me tocó ayudarle. Además, me gustó mucho la vida universitaria. Pasaron varios años y me había convertido en alguien muy distinto. De resaltar en el deporte pasé a ser uno más. No completé los estudios de Ingeniería Forestal y después surgió la oportunidad de venir aquí.

¿Cómo acabó en Euskadi?

Fue por mediación de mi tío, el hermano más joven de mi padre. Él trabajaba en la empresa Ballestas Illargi, decidió regresar a Chile y les propuso que yo me quedara con su puesto. Siempre les estaré agradecido, pues se fiaron de la palabra de mi tío. Perfectamente pudiera haber venido alguien que no correspondiera a la confianza depositada en él. No había estudiado para trabajar en una fábrica de ballestas y me tuvieron que enseñar el oficio. Me está cambiando el cuerpo. Cuando competía tenía piernas fuertes y de cintura para arriba era delgado y ahora tengo más brazos que piernas.

¿Qué es lo que más le ha llamado la atención de Euskadi?

He trabajado también de camarero y podría escribir un libro con las cosas que me han llamado la atención. Por ejemplo, la importancia que tienen los bares a la hora de socializarse. En Chile no se reúne tanta gente en los bares. Aquí todo se hace en los bares, pero se bebe con educación . Lo justo para disfrutar. Allí la gente se reúne en las casas para hacer barbacoas y se bebe mucho más.

¿Está a gusto?

Los inmigrantes muchas veces se quejan de la discriminación, pero yo creo que algunos no hacen lo suficiente por integrarse. Yo nunca me he sentido discriminado. No me ven como el chileno, sino como Marcelo.

¿Qué es lo que más le ha gustado de nuestro país?

Es obvio: en Chile compraba las revistas de ciclismo españolas, que llegaban con cuatro meses de retraso. Aquí tengo acceso directo al ciclismo: puedo ver carreras tanto por televisión como en vivo y, además, trabajo en una tienda de bicicletas. He tenido la suerte de venir a un sitio donde el ciclismo es uno de los deportes más populares.

¿Ha retomado el ciclismo?

No tenía intención de hacerlo, pues me resultó frustrante no haber llegado más arriba. De hecho, había vendido todo mi material ciclista. Cuando vine aquí me llamaba más la atención la noche, pero tras conocer a Javi Godoy he vuelto a montar en bicicleta. Los domingos salgo con el grupo de mountain bike de la sociedad deportiva Goierri. Mi país es precioso, pero aquí hay más senderos porque se practica mucho deporte.

¿Cómo comenzó a trabajar como mecánico de bicicletas?

Una amiga que tenemos en común me presentó a Javi Godoy y este me comentó que iba a abrir una tienda y me ofreció trabajar en ella. Han pasado ya dos años. Estoy muy a gusto. En la tienda me olvido de todos los problemas. Es como volver a los trece años.

¿Tiene intención de quedarse aquí?

Mi meta era ahorrar dinero y volver a Chile, pero mi vida ha cambiado. Ahora mi prioridad son mi hija y mi mujer. Los chilenos y los argentinos no nos llevamos muy bien, pero mi mujer es argentina.
las claves

“Mi país es precioso, pero aquí hay más senderos porque se practica mucho deporte”

· Su txoko guipuzcoano favorito. Zarautz me gusta mucho, dejando el deporte de lado (risas). Solía ir allí de fiesta. Se reúne gente de distintos lugares y eso es muy enriquecedor. En las calles de Zarautz, en verano, se escuchan muchos idiomas.

· Una fiesta. Me gustan mucho los carnavales de Tolosa. Me parece una fiesta muy popular.

· Un paisaje idílico. El que se ve desde la cruz del monte Irimo. Es el lugar que más he frecuentado con mi bicicleta, antes de empezar a salir con el grupo del Goierri.

· Un monte. Soy malo para los nombres… Me quedo con el Txindoki. No he subido todavía, pero algún día lo haré.

· Una playa. La de Zarautz.

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