AL DÍA
«Nuestra salud, nuestros derechos»
Más de 30 asociaciones de mujeres reivindicaron ayer en Donostia el derecho a una salud digna y denunciaron «el retroceso» de la nueva ley del aborto
Diario Vasco,
,
27-05-2013
A ritmo de batucada, rodeadas de globos coloridos y con silbatos reivindicativos. Así alzaron ayer la voz más de 30 asociaciones de mujeres que se unieron en la II manifestación ‘Un kilómetro por la salud de las mujeres’ celebrada en Donostia, para contribuir a que las mujeres de todo el mundo tengan acceso a una salud digna.
De la mano de la Fundación Haurralde y con la colaboración de la asociación Pro Mujer Eraldatzen y la Asociación de Mujeres Inmigrantes Malen Etxea, las más de 30 agrupaciones reclamaron el respeto de los derechos sexuales y reproductivos así como el derecho a poder decidir qué hacer con su propio cuerpo. «Sabemos que muchos de estos derechos conseguidos están siendo vulnerados día a día y sabemos que muchos se perderán», explican desde la organización, «por eso animamos a que la gente se conciencie. Si nuestros derechos no hubiesen ido en retroceso, posiblemente esta concentración no se hubiera celebrado».
Patricia Ponce, directora de la fundación Haurralde, aseguró que «con esta política de derechas nos quieren recortar nuestro derecho a decidir. El retroceso en la nueva ley del aborto es una vulneración degradante de nuestros derechos, por eso ni la iglesia ni los gobiernos pueden decidir lo que debemos, o no, hacer con nuestro cuerpo».
Cambiar la situación
La manifestación, que partió del estadio de Anoeta, recorrió el barrio de Amara para reivindicar la igualdad de oportunidades para las mujeres y niñas y conmemorar el Día de Acción Mundial por la Salud de las Mujeres. Con lemas como ‘Ser o no ser madres, una opción y un derecho’ o ‘Stop a la violencia sexista’, las más de 200 personas que se congregaron en la manifestación alzaron la voz para visualizar lo que ellas consideran una vulneración de los derechos humanos en general, y el de las mujeres en particular. «Creemos que si todos somos partícipes en este tipo de causas podremos cambiar la situación de estar siempre por debajo de los hombres», aseguraba Julia.
A su lado, le acompañaba su pareja Héctor, uno de los pocos hombres que se dejaron ver durante la concentración: «Me considero un hombre actual, por eso creo que todos los hombres deberíamos apoyar esta causa porque al fin y al cabo son nuestras parejas, hijas, madres o amigas, y es esencial que el poder de decisión recaiga en ellas mismas». Asun Casasola, madre de Nagore Laffage, la joven irunesa asesinada en Pamplona, también se unió a la causa: «Nos están quitando los pocos derechos sobre la salud que tenemos y es un auténtico retroceso que existan leyes como la del aborto».
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