Los asesinos de Londres eran conversos y el MI5 los había investigado ya

El Mundo, CARLOS FRESNEDA LONDRES CORRESPONSAL, 24-05-2013

Los islamistas que el miércoles asesinaron a un soldado en pleno Londres habían sido investigados por la Inteligencia británica.

Michael Adebolajo y su cómplice en el asesinato del soldado Lee Rigby, degollado el miércoles en plena calle del barrio londinense de Woolwich, habían sido fichados por los Servicios de Seguridad del MI5 por sus lazos con layihadnigeriana y como simpatizantes del grupo radical islámico Al Muhajiroun en el Reino Unido.

El MI5 llevaba incluso ocho años siguiendo la pista a la dos sospechosos, pero habían sido considerados como «figuras periféricas» en los círculos radicales y nunca habían sido investigados a fondo, según revela The Guardian. Michael Olumide Adebolajo procedía de una familia cristiana aunque se convirtió al islam hace 10 años y se había quejado del hostigamiento de la policía y los servicios de seguridad.

Adebolajo encaja en el perfil de la «yihad individualizada», como definen los expertos en terrorismo a a la nueva amenaza. Según Christina Hellmich, de la Universidad de Reading, los ataques solitarios o perpetrados por dos terroristas (como el ocurrido en la maratón de Londres) son un «subproducto de la desmembración de Al-Qaeda… Un asesinato como el que hemos visto es realmente horrible, pero no puede atribuirse a una organización institucionalizada, sino más bien a la acción incontrolada elementos radicales».

A sus 28 años, Adebolajo incluía en su historial una detención cuando intentaba alistarse con los rebeldes islámicos somalíes. Desde los Juegos Olímpicos de Londres, los servicios de Inteligencia británicos habían prevenido sobre la posibilidad de atentados de «baja intensidad» y gran impacto, a manos de militantes radicales aislados, en contraste con la típica célula terrorista.

La policía detuvo ayer a otros dos supuestos cómplices en el ataque que ha conmocionado Gran Bretaña, mientras 1.200 agentes se sumaron a una masiva investigación y peinaron los barrios del sur de Londres. Una parte de los efectivos se destinaron a las labores de protección de las mezquitas ante el temor de una ola de odio antiislámico.

El predicador Anjem Choudary, líder de Al Muhajiroun hasta su desaparición y al frente ahora del grupo Islam4UK, reconoció ayer públicamente sus vínculos personales con el asesino y llegó a advertir: «Hay una posibilidad de que más lobos solitarios puedan volver a atacar».

En declaraciones al Daily Mail, Choudary reconoció que la comunidad islámica en el Reino Unido «está muy politizada» y que la gente está «muy indignada por las detenciones arbitrarias y las restricciones a la libertad de expresión». El predicador fotografiado en su día junto al asesino, asegura que le perdió la pista hace dos años. «Fuimos a la misma escuela en el barrio de Woolwich y también a la misma mezquita, en una barrio donde vive gente pacífica y musulmana de Somalia y Pakistán», agregó el predicador. «Conocía a Mujahid [su nombre musulmán]. Asistía a nuestras reuniones y a nuestras lecturas. Le recuerdo como un tipo agradable y tranquilo».

Anjem Choudary aseguró haber reconocido a Michael Adebolajo cuando vio el truculento vídeo en el que el asesino esgrimía un cuchillo ensangrentado mientras hablaba con Ingrid Loyau-Kennet, que recurrió a su experiencia como líder en grupos de scouts para intentar disuadir al asesino: «Le dije: ‘Ahora mismo sois vosotros contra mucha gente. Vais a perder’».

Michael Adebolajo y su cómplice de 25 años aguantaron, sin embargo, impávidos junto al cuerpo de soldado fallecido y desangrado, entre una creciente turba que se disolvió con la llegada de la policía, que disparó contra los dos asesinos. Ambos están heridos, pero fuera de peligro. La policía estrechó entre tanto el cerco en el entorno familiar y de amigos de Michael Adebolajo y registró intensamente el domicilio de su padre, Antonio, nacido en Nigeria. Adebolajo nació en Gran Bretaña pero ha mantenido estrechos lazos con grupos de la yihad en Somalia y Nigeria, según el MI5.

La policía inspeccionó ayer al menos seis domicilios «sospechosos» y detuvo a un hombre y una mujer, los dos de 29 años. Según Scotland Yard, están siendo interrogados y han sido detenidos por «conspiración para cometer asesinato».

El primer ministro, David Cameron, recalcó ayer que actuará de una manera «absolutamente firme» contra del terrorismo, tras la reunión mantenida con su gabinete de crisis (Cobra). El premier calificó el ataque como «repugnante», aunque pidió calma a la población ante la ola de actos antiislámicos a cargo de grupos de ultraderecha como la Liga de Defensa Inglesa. Obama condenó la «violencia sin sentido».

El Ministerio de Defensa extremó entre tanto ayer las medidas de seguridad en las instalaciones militares ante el temor de ataques como el que causó la muerte del soldado Lee Rigby, 25 años y padre de un hijo de dos años, adscrito al Segundo Batallón del Regimiento Real de Fusileros y conocido por sus compañeros por su pasión por el fútbol y por su vocación de tamborilero. Rigby había sido destinado a Afganistán, aunque la policía no había podido determinar ayer si los agresores conocían su historial. En el vídeo sanguinolento que dio la vuelta al mundo, el asesino Michael Adebolajo justificó su acción en represalia por las guerras de Irak y Afganistán y llegó a declarar a su fugaz interlocutora, Ingrid Loyau-Kennet: «¡Vamos a empezar una guerra en Londres!».

Los medios británicos ensalzaron ayer el valor de Ingrid, el ángel que se bajó del autobús e intentó socorrer inútilmente al soldado degollado. La mujer fue al menos capaz de aplacar la ira de los dos asesinos hasta la llegada de la policía.

>Videoanálisis de C. Fresneda.

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