Degüellan a un soldado en plena calle
Los agresores atacaron al joven con un cuchillo mientras gritaban «Alá es grande» Cameron afirma que no se van a «doblegar» ante el terrorismo y eleva el nivel de alerta
El Mundo, , 23-05-2013El terrorismo musulmán radical regresó ayer a las calles de Londres de forma cruel y espeluznante cuando nadie lo esperaba. Un soldado, de unos 20 años, que volvía al cuartel de Woolwich, un barrio muy concurrido del sudeste de la capital británica, tras haber prestado servicio en el centro de la ciudad, fue el objetivo del ataque.
Vestido de paisano, con una camiseta de algodón con el eslogan Help the heros (Ayudad a los héroes), una frase frecuente en los sectores próximos a los militares, el soldado fue arrollado a las 14.20 hora local por un vehículo de color azul. Tras el atropello, sus dos ocupantes salieron del coche y lo atacaron con un cuchillomientras gritaban Allahu Akbar (Alá es grande). Mientras uno filmaba la agresión. El otro, machete ensangrentado en la mano, atribuía el asesinato a la política internacional del Gobierno británico.
Según testigos presenciales, el soldado fue degollado. «Esos dos tíos estaban como locos. Eran como animales. Lo arrastraron desde la acera y tiraron el cuerpo en mitad de la calzada y allí lo dejaron», declaró a la cadena de radio LBC una de las personas que presenciaron la agresión.
La policía tardó 20 minutos en llegar hasta el lugar de los hechos, mientras los peatones trataban de entender qué estaba pasando. Algunos de los testigos atribuyeron, en un primer momento, el incidente a un ajuste de cuentas entre delincuentes. Tras la llegada de los agentes, se oyeron varios disparos. Las fuerzas de seguridad detuvieron e hirieron a los dos atacantes, que fueron trasladados al hospital, uno de ellos con heridas graves. Simnon Letchford, portavoz de Scotland Yard (policía de Londres) confirmó la muerte de un hombre y la detención de dos sospechosos.
Tras ser informado del ataque, el primer ministro, David Cameron, de visita oficial en París, convocó una reunión de urgencia de Cobra, el comité de seguridad formado por la policía, los servicios de información, los ministros y presidido por la titular de Interior, Theresa May. Tras la reunión, que duró menos de una hora, se adoptó establecer la alerta máxima en todo el país para prevenir posibles ataques terroristas. Al mismo tiempo, los cuarteles incrementaron también su seguridad.
En una comparecencia conjunta con el presidente francés, François Hollande, Cameron calificó el asesinato de «abominable y espantoso», y aseguró que «todo apuntaba a un atentado terrorista». «Los hemos sufrido antes, pero no nos vamos a doblegar ante ellos. Hay que combatir el terrorismo allá donde se produzca. Siempre hemos devuelto el golpe con nuestro indómito espíritu británico».
El premier, que había viajado a Bruselas y París, decidió adelantar su regreso a Londres para presidir hoy por la mañana otra reunión del comité de seguridad.
Mientras, el Consejo Islámico del Reino Unido se apresuró ayer a emitir una severa condena tras el ataque. «Este acto es realmente bárbaro y no tiene base en el islam. Lo condenamos sin reservas. Nuestros pensamientos están con las víctimas y con sus familias».
El diputado de la zona en la que ocurrió el atentado, el laborista Nick Raynsford, no daba crédito a lo sucedido en Woolwich, un barrio de clase trabajadora en el estuario del río Támesis, cerca de la turística y concurrida Greenwich. Se trata de una zona en la que no son frecuentes los conflictos raciales, políticos o étnicos, por lo que Raynsford atribuía el atentado a mentes radicalizadas.
Por su parte, el alcalde de Londres, Boris Johnson, afirmó que van a hacer frente a cualquier amenaza terrorista y calificó el asesinato, a plena luz del día y en la calle, de «imperdonable y espeluznante».
Sangre en directo
En un vídeo difundido poco después del atentado, uno de los presuntos terroristas, de aspecto africano, se dirige a la cámara, cuchillo ensangrentado en mano, pidiendo perdón a las mujeres que hubiesen podido presenciar el asesinato. «En nuestros países, musulmanes mueren cada día en manos de soldados británicos», explica. En la grabación, y en otras imágenes tomadas por peatones con móviles, se ve claramente cómo el hombre se pasea de una parte a otra de la calzada con el objetivo de grabar su mensaje. / C. R.
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