El programa de empleo de Cáritas regional atiende a 4.000 personas
La institución católica asistió en 2012 a casi al mismo número de españoles e inmigrantes que buscan en Castilla-La Mancha una salida laboral digna
ABC, , 19-05-2013Los informes que periódicamente publica Cáritas revelan que los rostros del necesitado han cambiado a lo largo de los últimos años, en especial, desde que la crisis comenzó a herir a la sociedad. Si antes, el perfil del demandante de ayuda o de empleo tenía cara de mujer e inmigrante, el paro ha provocado que el ciudadano español se sume a esta nueva realidad de precariedad laboral.
En este sentido, el programa de empleo de Cáritas Castilla-La Mancha atendió durante 2012 a 4.000 personas, un 2,2% más que el año anterior, lo que permitió lograr 308 inserciones labores y crear cuatro empresas de inserción en la región.
Según la memoria a la que tenido acceso este periódico, la organización no gubernamental no pretende ser «un servicio de empleo» sino una apuesta por «los más desfavorecidos y en peligro de exclusión» en una región donde, según el último dato de la Encuesta de Población Activa (EPA), existen 311.100 desempleados.
Ante estos números, el presidente de Cáritas Castilla-La Mancha, Silvestre Valero, cree necesario hacer una «llamada urgente e ineludible a la responsabilidad de todos ante este contexto que está expulsando a las personas del acceso a los derechos fundamentales».
A juicio de Valero, la sociedad española sufre una «dura y larga situación de crisis que está afectando a muchas personas de nuestro entorno pero especialmente a las personas con ciertas carencias, en situación de exclusión o a las puertas de la misma».
Así, la apuesta de Cáritas por el empleo para personas en situación de desventaja es, según su responsable regional, «un ejercicio de responsabilidad y de compromiso ético y cristiano introduciendo, a su vez, el carácter humanista que impregna todas las acciones de Cáritas en el mundo de la intermediación laboral».
En cuanto a las cifras, Cáritas Castilla-La Mancha ha vuelto a poner el acento en ayudar a la mujer. De los 4.000 participantes, el 75,75% fueron mujeres, de las cuales el 45% han sido españolas y el resto inmigrantes.
En este punto, la ONG ha indicado que en el pasado ejercicio se equiparó la petición de ayudas entre ciudadanos españoles (45%) e inmigrantes (54%) para el plan de empleo respecto a 2011, cuando el 70% de los solicitantes de este programa procedían de ciudadanos de otros países.
Perfiles
El casi 35% de los participantes de los programas de empleo de la institución católica fueron jóvenes de 18 a 35 años, más de 1.300, una cifra que «cada día va en aumento».
Cáritas ha explicado también que, pese a la reducción del importe del presupuesto-que en 2012 alcanzó los 1,9 millones de euros-, se consiguió atender a casi 100 personas más que en 2011. Albacete, con 1.554, fue la diócesis que más personas atendió, seguida de Toledo (1.435), Sigüenza-Guadalajara (529), Cuenca (381) y Ciudad Real (101), única provincia donde no hubo un programa de empleo organizado y estructurado.
En cuanto a otros apartados, Albacete también lideró el número de acciones, gracias a la labor que desarrolla la Fundación El Sembrador, en la que participan la Cámara de Comercio e Industria de Albacete y la Universidad de Castilla-La Mancha.
Se trata de una entidad sin ánimo de lucro que trabaja con el objetivo de promover la inserción laboral de personas excluidas o en riesgo de exclusión, lo que ha permitido, según Valero, «generan estructuras de integración que permiten a los más excluidos poder integrarse socialmente y vivir con la dignidad que toda persona merece».
Durante el año 2012 se han realizado 64 acciones entre las que destacan: 14 Servicios de Acogida, Información y Orientación Laboral; 19 talleres prelaborales; 5 talleres de corta duración; 11 cursos de formación para el empleo; 10 acciones de intermediación laboral; 1 fundación para la creación de empresas de inserción y 4 empresas de inserción.
Valero señala que la justicia y la grandeza de una sociedad se mide por el «grado de atención a las personas más débiles y necesitadas. Nuestra sociedad no puede hablar de progreso si arrincona o silencia a quienes padecen desigualdades».
Pese al panorama de desempleo, el presidente de Cáritas Regional de Castilla-La Mancha anima a cargarse de esperanza e ilusión para que entre todos «unamos esfuerzos para afrontar las dificultades del momento dejando de lado toda actitud resignada».
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