«El caballo forma parte de la vida del gitano; lo llevamos en la sangre»

La Verdad, 20-05-2013

‘El güever’ es como todos conocen a Sebastián Fernández, un gitano de la pedanía murciana de Algezares que desde los 14 años de edad viene dedicándose a los caballos y que en la Feria de Torre Pacheco consiguió que uno de sus caballos, Tornado II, consiguiera la medalla de plata en morfología. Desde hace 20 años mantiene un picadero de caballos en plena huerta de la pedanía murciana donde vive.

- ¿Es rentable ahora mantener un picadero de caballos?

- No, ahora no es rentable; la mala situación económica también ha llegado a los picaderos y todo lo relacionado con los caballos.

- ¿Cómo se elige un semental?

- Por lo general los padres de estos animales ya han obtenido premios, han sido campeones; aunque cualquier caballo puede ser un buen semental.

- ¿Qué cualidades debe tener el caballo?

- Un buen semental es aquel que tiene las cuatro extremidades perfectas. Hay que observar la espalda, que tenga buena cara, buen cuello, que tenga sus movimientos perfectos. Que levante y estire las patas delanteras a la perfección y que tenga un buen carácter.

- ¿Qué razas son las mejores?

- El pura raza español, el caballo tordo rodado. Es una raza muy antigua en España.

- ¿Qué tiempo se precisa para la doma?

- Para que esté sometido y preparado se precisa por lo menos dos años aunque nunca se termina de domar un caballo. A partir de los tres años o tres años y medio se empieza a domar un caballo.

- ¿Es usual que un gitano se dedique a estos menesteres?

- Sí. Muchos gitanos nos dedicamos al mundo de los caballos de diferentes maneras. A algunos les gusta el mular, el burro. A muchos les gusta especialmente las mulas.

- ¿Qué significa el caballo para el gitano?

- El caballo forma parte de su vida, es como un jovi muy especial. Le gusta en plan vivencial; lleva en la sangre el mundo del caballo.

- ¿Le sirve para relacionarse con los payos?

- Sí, le sirve mucho porque también a los payos les gusta los caballos; te relaciones con gentes de todo tipo sobre todo con gentes con formación y con posibilidades económicas como médicos y abogados, y gracias a los caballos mantienes una relación mutua con los payos.

- ¿De dónde le viene a usted la tradición?

- De mis abuelos y de mis padres; ellos eran tratantes de ganado y de pequeño ya les acompañaba en las ferias.

- ¿Qué se necesita para ser un buen tratante?

- Hay que vivirlo, estar con gente que sabe y ahí se aprende.

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