"Nos preocupan la invisibilización y la normalización de las muertes en ruta"
La asociación pro derechos humanos de Andalucía pide a madrid y a la UE que "cambien las leyes"
Deia, , 19-05-2013Tarifa. El drama puede ser una pesadilla recurrente, y en la Cruz Roja de Tarifa han reconocido alguna vez a alguien que ha cruzado el Estrecho “tres o cuatro veces”. Llegan de lugares pobres o en conflicto, que pueden ser Senegal, Nigeria, El Sahel o Malí. Es loable la ayuda que presta la Cruz Roja, haciendo de pantalla a base de voluntarios. Desde la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA) reivindican “el derecho a la libre circulación de todas las personas” pues “la ley de Extranjería española y europea hacen inviable que una persona por vías regulares entre a España, con una vulneración de su integridad física, y luego tiene que hacer peripecias para poder estar tres años”, indica Carlos Arce, su coordinador.
La situación económica actual no facilita dicha integración. Y en los países de origen hay guerras, hambre, malos tratos… por lo que estas personas “buscan la vía más directa posible de entrar en Europa”, narra Arce. Y, a la vez, los aumentos de controles en Marruecos y en Andalucía llevan a mafiosos estructurados o pasadores a baja escala a cobrar más a los migrantes desesperados por acercarles a la tierra prometida, en concepto de riesgo. Hasta 600 euros.
La APDHA denuncia las violaciones de Derechos Humanos constantes en territorio marroquí hacia estas víctimas, en una “política de represión a los flujos migratorios, de la que tiene cumplida información el Estado español, con informes de Naciones Unidas, la CE, Amnistía Internacional…”. Por esa razón, instan al Gobierno español y a la Unión Europea a cambiar las leyes que regulan las migraciones “ya que son estas las que, en última instancia, están provocando el sufrimiento y la muerte de miles de personas que sólo pretenden alcanzar una vida mejor”.
Desde la APDHA expresan su “preocupación ante la criminalización de la población migrante que llega a nuestras costas. Y, enormemente, la invisibilización y normalización de las muertes – en aumento – durante el trayecto migratorio en el desierto, el mar o las zonas fronterizas, y las pésimas condiciones de vida a las que estas personas se ven abocadas”. Esta asociación registró en 2012 la entrada de 7.000 migrantes, aparte de un 20 – 30% que burló los sistemas de vigilancia, y logró llegar.
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