MÁLAGA
Las prostitutas del polígono se movilizan por trabajar en un lugar digno y seguro
Diario Sur, , 18-05-2013Llevan dos años luchando por trabajar en un lugar «digno, higiénico y seguro», pero todavía no lo han conseguido. Las prostitutas del polígono Guadalhorce siguen ejerciendo su profesión en el filo de la navaja, en un lodazal junto al río (para ser más exactos), sin luz, baños, papeleras, ni agua, condiciones mínimas de higiene que les había prometido el Ayuntamiento antes de la entrada en vigor la ordenanza de convivencia ciudadana a principios de 2011. Mucho ha llovido desde entonces, aunque sin logros para este gremio. Por eso, agrupadas en la asociación ‘Reinas y Putas’, las trabajadoras del sexo han decidido que es momento de movilizarse y han comenzado a recoger firmas para pedir al Consistorio que cumpla su promesa de acondicionar la parcela donde fueron desplazadas.
La historia se remonta a finales de 2010, cuando las concejalías de Convivencia Ciudadana y Bienestar Social sacaron a la luz una normativa que buscaba poner coto a la prostitución callejera, que daba respuesta al aluvión de críticas vecinales y castigara también a los clientes. Desde entonces se sanciona a las prostitutas si son descubiertas ofertando o practicando sexo a menos de 200 metros de negocios, escuelas y viviendas. Sí, pueden hacerlo en una parcela habilitada para ese fin, detrás de los desguaces del polígono, entre escombros y en medio de la nada. «Las condiciones son pésimas, es un lugar intransitable y peligroso. Por ello pedimos que el solar se asfalte y se habilite una zona de aparcamiento de pago que al mismo tiempo contribuya al mantenimiento de esos servicios mínimos», demandan desde la Asociación de Mujeres, Transexuales y Travestis como Trabajadoras Sexuales en España (AMTTTSE ).
El colectivo critica al Ayuntamiento por dejarlas «desamparadas a pesar de las buenas palabras antes de las elecciones». De ahí, que las prostitutas hayan alzado la voz en las redes sociales, donde recogen desde principios de mayo firmas de apoyo en Facebook, Twitter y Change.org que impulsen a cambiar su entorno. Necesitan mil. La recogida de firmas también tendrá lugar en el Centro Histórico y el campus universitario.
Cabe destacar que desde Médicos del Mundo, la ONG que presta servicios asistenciales a este colectivo en Málaga, advierten de que la crisis ha motivado un retorno de jóvenes de aquí, hombres y mujeres, que tratan de ganarse la vida a cambio de sexo. La prostitución nacional era minoritaria en Málaga en los últimos años con la llegada masiva de inmigrantes africanas, Europa del Este y Latinoamérica.
AMTTTSE ha presentado ya un proyecto que prevé, entre otras cosas, la creación de un parking controlado para que puedan atender a sus clientes, según explica la vicepresidenta del colectivo, Luna. Así, los clientes podrían acceder a la zona pagando una pequeña cuota al margen de los servicios al precio que acuerden con las mujeres y el dinero recaudado serviría para mantener los terrenos y para la propia asociación. Además, piden el asfaltado del descampado donde trabajan y del camino de tres kilómetros que conduce hasta él; la instalación de más farolas, papeleras y sistemas de sombra; la plantación de árboles; una zona de aseos de pago con duchas; y la adecuación de un espacio para albergar la sede de la asociación.
Desde el Ayuntamiento, el concejal de Derechos Sociales, Francisco Pomares, explica a SUR que no se niega a estudiar sus propuestas, porque considera que hay aspectos que son razonables, pero que lo primero que deben hacer es solicitar formalmente la cesión de uso de los terrenos a la Junta de Andalucía, que es la propietaria. «Hasta el momento, la Junta ha permitido que estén ahí, pero no hay ningún papel escrito, ningún permiso; hasta que no se consiga nosotros no podemos dar más pasos», indica. Las trabajadoras del sexo de Málaga cuentan en esta batalla con el apoyo de la fiscal general sobre la Violencia de la Mujer en Andalucía, Flor de Torres, que desde el pasado mes de marzo es también responsable de la lucha contra la discriminación por razón de identidad de género.
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