Se fugan dos miembros de la mafia china excarcelados por un error de la Audiencia

El Mundo, MANUEL MARRACO MADRID, 14-05-2013

Lo que todos temieron al quedar en libertad se ha cumplido. Dos de los imputados de la operación Emperador contra la mafia china que tuvieron que ser excarcelados en noviembre por un error judicial llevan desaparecidos desde el viernes, cuando se presentaron por última vez a firmar en la Audiencia Nacional. «Los damos por huidos», dicen fuentes del caso.

El matrimonio formado por Wang Feng (él) y Kai Xu (ella) fue puesto en libertad, como otra decena de detenidos, después de que la sección presidida por Alfonso Guevara, estimara que el juez Fernando Andreu había dictado sus autos de prisión fuera del plazo legal.

Desde entonces, ambos tenían la obligación de firmar todos los días en la Audiencia Nacional para demostrar que no se habían fugado. Y lo hicieron durante meses… hasta el sábado. A las 14.00 de la tarde, cuando vencía el horario que el juez instructor les había impuesto al excarcelarles, ninguno de ellos había pasado por el juzgado de guardia, el de Javier Gómez Bermúdez. Y el domingo a esa hora seguían sin hacerlo.

Según explicaron ayer fuentes de la investigación, el domingo la Udef se presentó en su domicilio para comprobar si estaban allí o, al menos, recabar noticias sobre su paradero. Ellos no estaban, y del relato de los vecinos se deduce que faltaban desde el viernes, porque el sábado tampoco los había visto nadie. La Policía fue ayer al colegio en el que estudiaba el hijo de ambos, también sin resultado. Ayer lunes el juez Andreu dictó orden de detención contra el matrimonio.

Wang Feng y Kai Xu no son dos imputados cualquiera. Los investigadores les señalan como los responsables de las operaciones de blanqueo de dinero de empresarios chinos y españoles. Su relevancia hizo que en octubre la Fiscalía los incluyera en la lista de detenidos para los que pidió prisión incondicional. Sin embargo, la Sala de lo Penal consideró que sus autos de prisión se dictaron tras excederse el plazo de 72 horas de detención judicial, lo que los hacía nulos e insubsanables. El resultado fue que quedaron en libertad con fuertes medidas cautelares.

Está claro que el tribunal no los excarceló porque desdeñase los indicios en su contra. De hecho, antes de reparar –gracias a un recurso– que se les había enviado a prisión de forma extemporánea, el tribunal había ratificado la prisión de la huida Kai Xu: los indicios apuntaban «inequívocamente» a su «participación activa» en la trama desmantelada y resaltaba que, si quedaba en libertad, el riesgo de fuga era «obvio».

Las fechas que Wang Feng y Kai Xu han elegido para huir llevan a pensar que temían una inminente detención. Hace apenas unas semanas, la Policía mandó de nuevo a prisión a media docena de imputados que habían quedado libres por el error judicial. La Fiscalía y el juez alegaron que existían nuevos indicios contra ellos que justificaban revisar la terminante orden de libertad dada por el tribunal superior. Ellos podían ser los siguientes.

Aún no está claro el futuro de esos últimos redetenidos, entre los que se encuentra el supuesto jefe de la trama, Gao Ping. El tribunal de Guevara sólo ha resuelto un caso, el del supuesto encargado de la extorsión, Hai Bo. Esta vez el tribunal ha confirmado la prisión incondicional al considerar –tras enumerar la decena de delitos que se le imputan– que, desde que se le excarceló, ha habido nuevas pruebas que hacen cambiar el escenario. Se refiere, principalmente, a la aparición de nuevos testigos que le incriminan y en los que, presumiblemente, Hai Bo estaría muy interesado. Que el brazo violento de la red siga libre haría difícil, dice la magistrada Clara Bayarri, la «preservación de los testigos».

El resto de recursos, incluido el de Gao Ping, están todavía pendientes y el resultado no tiene por que ser el mismo, puesto que no coinciden ni las pruebas ni la composición del tribunal que debe resolver.

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