ROSALÍA SÁNCHEZ BERLÍN ESPECIAL PARA EL MUNDO
La ‘novia nazi’ se ríe de la Justicia
Aplazado el proceso contra Beate Zschäpe, acusada de 10 asesinatos, hasta el 14 de mayo
El Mundo, , 07-05-2013Los abogados de la terrorista neonazi Beate Zschäpe llegaron ayer al tribunal de Múnich arrastrando pesadas maletas llenas de documentación. A punto de comenzar el gran juicio de los últimos años al entramado neonazi, fueron sometidos a un rutinario control de seguridad, que, sin embargo, no tuvo que pasar el equipo de la Fiscalía, hecho que la defensa utilizó apenas unos minutos después para recusar al juez, acusándole de parcialidad.
Así intentaban aplazar de nuevo el juicio contra esta alemana de 38 años, perteneciente a la célula terrorista neonazi autodenominada NSU, acusada de al menos 10 asesinatos, además de un rosario de atracos a mano armada y de la colocación de varias bombas. Tras ser rechazada la recusación, lo intentaron de nuevo aportando un fax sobre posibilidades de negociación con la Fiscalía enviado a última hora del sábado, otra escaramuza destinada a ganar tiempo.
Zschäpe llegó esposada de pies y manos, en un vehículo blindado custodiado por otros dos coches policiales. Con traje de chaqueta, al estilo de una mujer de negocios, nuevo tinte de pelo y con la mirada desafiante, mantuvo una actitud soberbia ante el avispero de cámaras, hizo gala de una serenidad imperturbable y sonrió triunfalmente cuando el juicio fue de nuevo aplazado hasta el 14 de mayo.
Los anteriores retrasos se debieron a que varios medios turcos interpusieron un recurso contra la adjudicación de plazas para los periodistas. Alegaron que ocho de las víctimas mortales del NSU eran turcas y el reparto tuvo que ser repetido, esta vez por sorteo y dejando fuera, entre otros, a los cinco grandes diarios alemanes. Los directores han suplido esta carencia con imaginativos acuerdos, como al que ha llegado el semanario Focus con la revista femenina Brigitte, que curiosamente sí obtuvo una plaza en el sorteo.
La torpeza de la organización debe haber hecho las delicias de Zschäpe, cuyo rostro se ha convertido en un símbolo de «vergüenza» para Alemania, según ha reconocido la canciller Angela Merkel. Pero no solamente ha pecado de torpeza el tribunal, incapaz de organizar una cobertura mediática propia del siglo XXI, sino también las fuerzas de seguridad alemanas, que han cometido tantos fallos en la investigación que han terminado resultando sospechosas de complicidad.
Zschäpe operaba con otros dos neonazis muertos en un tiroteo, Uwe Mundlos y Uwe Böhnhardt. La Fiscalía considera probado que mantuvo relaciones con ambos y los medios alemanes la han apodado la novia nazi. Vivían juntos en Zwickau, Sajonia, sin ingresos justificables y veraneaban alegremente en el Mar Báltico. Su radicalismo llamó la atención de la policía y el 26 de enero de 1998 fue registrado un garaje alquilado por Zschäpe en el que se encontraron explosivos, detonadores y un ejemplar de Progromly, una obscena versión antisemita del popular juego de mesa Monopoly. El trío, sin embargo, esquivó inexplicablemente la redada y pasó a la clandestinidad, lo que sugiere que contaban con información interna y que fueron avisados del registro a tiempo para escapar. Durante 14 años, Zschäpe adoptó numerosas identidades falsas y perfeccionó su imagen de ciudadana corriente, amante de sus dos gatos, Lilly y Heidi, y amiga de sus vecinos.
Uno de los momentos más chuscos de la investigación tuvo lugar en 2006, cuando un agente del servicio secreto de Hesse, Andreas Temme, estuvo presente en el ataque a un cibercafé en el que asesinaron a su propietario, Halit Yozgat, de 20 años. No sólo no evitó el asesinato, sino que fue detenido como sospechoso invalidando este hecho aquella parte del proceso.
Una comisión de investigación del Bundestag ha denunciado la destrucción de numerosos expedientes y documentos policiales y las 16 agencias de información que operan en Alemania han sumado considerable confusión al caso. NSU, de hecho, fue descubierta por pura casualidad.
El 4 de noviembre de 2011, Mundlos y Böhnhardt fueron hallados muertos en una caravana. Según la versión oficial, se suicidaron al verse rodeados por la policía. Zschäpe, mientras tanto, instaló explosivos en la casa que compartían para borrar pruebas. Cuatro días más tarde se entregaba a la policía.
El informe psiquiátrico de la Fiscalía, al que ha tenido acceso Bild, señala que es «poco inteligente», pero no registra evidencias de trastornos mentales como psicosis o esquizofrenia, por lo que la considera completamente responsable de sus actos.
Nacida en 1975 en Jena, la Alemania comunista, quedó a cargo de su abuela a los dos años, cuando sus padres se separaron. Tras un mediocre expediente escolar, estudió jardinería, pero tardó años en encontrar su primer empleo. ¿Actuaban solos? En el trasfondo de este juicio hay preguntas sobre quién apoyaba financiera y logísticamente estos atentados y si hay otras células como ésta operando en Alemania.
>Videoanálisis de R. Sánchez.
Con una actitud soberbia, la neonazi hizo gala de una gran serenidad
La recusación planteada por la defensa contra el juez fue rechazada
Los psiquiatras consideran que no sufre ningún tipo de trastorno mental
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