De rodillas para pedir perdón por Srebrenica

Nikolic, presidente serbio, entona el ‘mea culpa’, aunque no reconoce el genocidio

El Mundo, FÁTIMA RUIZ , 26-04-2013

Hace una década marchaba en honor de los criminales de guerra que convirtieron Srebrenica en una gigantesca fosa común. Hoy se pone «de rodillas» para reparar lo que hicieron. El mea culpa de Tomislav Nikolic –antiguo socio de Milosevic y europeísta de nuevo cuño tras alcanzar la presidencia serbia– es un paso adelante, aunque se quede a medio camino. «Pido perdón de rodillas por el crímen cometido en Srebrenica», declara durante una entrevista a la cadena de televisión bosnia BHT que se emitirá el próximo 7 de mayo. «Pido perdón por los crímenes cometidos por cualquier individuo en nombre de nuestro Estado y nuestro pueblo».

Las disculpas suponen un avance a la hora de ir extirpando el rencor enquistado en los Balcanes, aunque también suenan a pragmatismo para allanar el camino serbio hacia la Unión Europea. Sobre todo porque no incluyen la palabra «genocidio», término ineludible para las víctimas porque cualquier otro minimiza la magnitud de la tragedia y la sistematización de la limpieza étnica perpetrada en el enclave protegido por los cascos azules holandeses aquel 11 de julio de 1995 que, medio siglo después, desenterró el horror de las matanzas raciales de la última gran guerra europea. Ocho mil muertes –de varones musulmanes cuyas edades oscilaban entre la adolescencia y la vejez– en la macabra nómina de Radovan Karadzic, cerebro serbobosnio de la masacre, y el general Ratko Mladic, su brazo ejecutor. Ambos, héroes de guerra a los que el propio Nikolic rendía homenaje en manifestaciones nacionalistas que tachaban a Milosevic de blando y anticipaban el sueño de una Gran Serbia sin impurezas nacionales, religiosas o raciales. Ambos, encerrados hoy en celdas de La Haya junto al antiguo padrino del propio Nikolic, Vojislav Sesejl, del que más tarde se divorciaría para fundar su propio partido, cuyas posiciones fue suavizando hasta ganar con él las elecciones del año pasado. El arrepentimiento de Nikolic suscitaba recelos ayer entre las víctimas de la peor masacre en Europa desde 1945. La presidenta de la principal asociación de madres de Srebrenica, Munira Subasic, no se mostraba «convencida de la sinceridad» del presidente serbio, según declaró a la agencia France Presse: «No necesitamos que alguien se ponga de rodillas para pedir perdón. Queremos oír al presidente serbio y a Serbia pronunciar la palabra genocidio. Sólo entonces creeremos que se trata de un gesto sincero».

El acto de contrición de Nikolic llega un año después de una investidura en la que insistió en que «no hubo genocidio en Srebrenica», una idea en la que abunda durante la entrevista dada a conocer ayer, donde insiste en que hay que «demostrar» que existió porque «todo lo que ocurría en las guerras de la antigua Yugoslavia tenía las características de un genocidio». En 2007, sin embargo, la Corte Internacional de Justicia reconoció el término para designar lo que ocurrió en aquella localidad, aunque eximió a Serbia de responsabilidad.

Aún así, el mea culpa supone un salto cualitativo en el discurso del antiguo ultranacionalista serbio, que también impulsó el acuerdo sellado la semana pasada para normalizar relaciones con Kosovo, la antigua provincia serbia rebelada en 2008 para proclamar su independencia.

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