Los Trinitarios, condenados como grupo criminal

El Mundo, J. G. ALBALAT BARCELONA, 18-04-2013

La Au­dien­cia de Bar­ce­lo­na ha es­ta­ble­ci­do en una sen­ten­cia que la ban­da la­ti­na de los Tri­ni­ta­rios, con unos 200 adep­tos en Ca­ta­lun­ya, es una «or­ga­ni­za­ción cri­mi­nal» y ha cas­ti­ga­do con pe­nas de has­ta nue­ve años y dos me­ses de cár­cel a sie­te miem­bros del gru­po, en­tre ellos tres di­ri­gen­tes, por es­te de­li­to y tam­bién por tor­tu­rar y mar­car con una equis en la es­pal­da a un adep­to que pre­tendía aban­do­nar la ban­da y había em­pe­za­do a fre­cuen­tar el gru­po ri­val de los MS13, Ma­ra Sal­va­tru­cha, tam­bién ins­ta­la­dos en la ciu­dad. La sen­ten­cia seña­la que la «­so­cie­dad se­cre­ta la Tri­ni­ta­ria» se fundó en 1987 en una pri­sión de Nue­va York con la fi­na­li­dad de aglu­ti­nar a pre­sos do­mi­ni­ca­nos pa­ra ha­cer fren­te a otros co­lec­ti­vos. En Es­paña se fundó en el 2001 en la cár­cel de Al­calá Me­co (Ma­drid) y a par­tir del 2007 se ex­pan­dió por Llei­da y Bar­ce­lo­na. La ban­da tie­ne una nor­ma­ti­va in­ter­na de uso res­trin­gi­do a los lí­de­res, en las que se re­co­ge des­de las ora­cio­nes has­ta las nor­mas, que de­ben ser co­no­ci­das y «o­be­de­ci­das cie­ga­men­te». El tri­bu­nal des­ta­ca que la ban­da está es­truc­tu­ra­da de for­ma jerár­qui­ca y pi­ra­mi­dal, con dis­tri­bu­cio­nes de ta­re­as y res­pon­sa­bi­li­da­des. Las ac­ti­vi­da­des ha­bi­tua­les, además de la co­er­ción a los miem­bros del gru­po me­dian­te el em­pleo de cas­ti­gos, son los ro­bos vio­len­tos, el trá­fi­co de dro­ga y las «­ca­cerías» (a­gre­sio­nes pla­ni­fi­ca­das a otros gru­pos ri­va­les). La re­so­lu­ción in­di­ca que los aho­ra con­de­na­dos son per­so­nas que no tie­nen me­dios de vi­da co­no­ci­dos y que al­gu­nos de ellos tie­nen an­te­ce­den­tes pe­na­les. In­sis­te en que se tra­ta de un gru­po «­que prac­ti­ca la vio­len­cia y exi­ge a sus in­te­gran­tes la co­mi­sión de de­li­to». La sen­ten­cia sos­tie­ne que el 21 de abril del 2012 los je­fes de la ban­da en Bar­ce­lo­na de­ci­die­ron cas­ti­gar a un miem­bro des­le­al y re­clu­ta­ron a los lla­ma­dos «­sol­da­dos». Tras que­dar con la víc­ti­ma, lo lle­va­ron a una zo­na bos­co­sa en el dis­tri­to de Nou Ba­rris. Allí, co­gie­ron una ta­bla de ma­de­ra y le die­ron unos 90 gol­pes en las nal­gas y la par­te ba­ja de las es­pal­da. Des­pués, le hi­cie­ron po­ner­se bo­ca aba­jo, le le­van­ta­ron la ca­mi­se­ta y con un pe­queño cu­chi­llo de co­ci­na le gra­ba­ron una equis en la es­pal­da con dos lí­ne­as cru­za­das de 50 centí­me­tros de lon­gi­tud….

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