Cruz Roja triplica sus usuarios desde 2008
El perfil de las personas atendidas se ha ampliado. Inmigrantes, mayores y la antigua clase media, entre los principales usuarios.
El Día, , 10-04-2013El número de personas atendidas en España por Cruz Roja se ha triplicado en los últimos cuatro años, al pasar de 800.000 usuarios a 2.400.000, como consecuencia de la grave crisis económica que sufre el país.
Así lo explica en una entrevista con Efe el secretario general de Cruz Roja española, Leopoldo Pérez Suárez, quien asiste durante estos días en Ginebra (Suiza), junto a varios dirigentes de la ONG en distintos países, a una reunión de coordinación de la Federación Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja.
“No solo de 2008 a 2012 el número de usuarios se ha triplicado, sino que su perfil se ha ampliado y tratamos a personas que jamás antes habíamos asistido”, detalla Pérez.
En este sentido, Cruz Roja española realiza cada año un Informe de Vulnerabilidad para detectar el perfil de los beneficiarios de sus ayudas y las necesidades que estos tienen.
De dichos informes se desprende que ha aumentado de forma exponencial el número de personas mayores, de inmigrantes y de mujeres que asumen solas las cargas familiares.
En el caso de las personas mayores, Cruz Roja española atiende a 300.000 pensionistas “que tienen que asumir cargas que antes no tenían, como mantener a hijos en paro, pagar las cuotas de comedor de nietos que, si no, no se les permite quedarse a comer, o pagarles el chándal o los libros escolares”.
En muchos casos, los mayores se están haciendo cargo del resto de la familia", puntualiza Pérez para poner de manifiesto la fragilidad de la situación social, sostenida en gran medida por las redes de solidaridad familiar y, en especial, por padres y abuelos.
El número de familias inmigrantes también ha crecido de forma considerable, dice el secretario general de la organización, porque muchos de sus miembros trabajaban en el sector de la construcción, que fue el primero en hundirse.
Pero Cruz Roja también atiende a familias de clase media que hasta hace poco “vivían con cierto bienestar, porque ambos adultos trabajaban, y ahora no tienen ningún ingreso o muy escaso”. “No hay que olvidar que hay 1.200.000 familias en España en las que ninguno de los miembros tiene empleo”.
Pérez cita el caso del municipio madrileño de Tres Cantos. “Es un lugar en el que antes teníamos una presencia mínima y en el que ahora trabajamos mucho, y es una ciudad de clase media”, detalla.
Uno de los claros indicadores de la magnitud de las ayudas que otorga Cruz Roja es el hecho de que el año pasado entregó casi 37 millones de kilos de alimentos a más de un millón de personas de un fondo de alimentos aportado por la Unión Europea. “Y hay que destacar que de 2004 a 2007 dejamos de usar este fondo porque no había necesidad”, señala.
Para evitar los guetos, la organización no gubernamental no ha establecido centros de entrega de comida, sino que la distribuye directamente en las casas de los usuarios, o los beneficiarios van a buscarla a un centro pero evitando siempre las masificaciones.
“No queremos estigmatizar a la gente. Y siempre que podemos evitamos que se acumulen. Vienen puntualmente a buscar su cesta de comida, o les damos una tarjeta para que la canjeen por alimentos de primera necesidad en un establecimiento”, explica Leopoldo Pérez.
La crisis económica ha afectado a todas las capas de la sociedad, y si bien la pobreza ha alcanzado a las clases medias, se ha cebado de manera especial en los más deprimidos, cuya situación de marginación ha aumentado, y el número de indigentes ha crecido.
Tras describir esta acuciante situación, Pérez aporta un aspecto optimista: el hecho de que las contribuciones a la institución humanitaria han crecido.
“Actualmente tenemos 1.100.000 socios, 200.000 más que en 2008. La solidaridad existe y se demuestra en las contribuciones. La cuota media anual es de 100 euros, pero hay quien da mucho más o quien daba 100 y ahora da 50. Todo el mundo está afectado por la crisis, pero hay conciencia de que hay muchos que lo están pasando peor que nosotros”, afirma.
Por último, el secretario general de Cruz Roja española insta a las administraciones a que en el esfuerzo de recortar el gasto no desmantelen la red de servicios sociales, porque es un sostén básico para amplias capas de la población.
La ONG Médicos del Mundo denunció ayer el fin de una atención sanitaria universal “ejemplar” en España, como consecuencia de los recortes y la reforma sanitaria que obligará a los extranjeros no asegurados e inmigrantes indocumentados a pagar una cuota mensual si quieren acceder a una cobertura médica completa.
Médicos del Mundo presentó en Bruselas un informe basado en datos recogidos entre aproximadamente 8.000 pacientes en siete países de la Unión Europea (UE), que afirma que las medidas de austeridad están teniendo un “profundo efecto negativo” en los programas de protección social, incluyendo la atención sanitaria.
El fin de la sanidad universal “ejemplar”
La ONG considera que, más allá de la exclusión de los migrantes indocumentados, el Gobierno español ha utilizado “el argumento de la austeridad” para pasar de un concepto de cobertura sanitaria universal para todas las personas que viven permanentemente en España, “sea cual sea su estatus”, a un sistema de seguridad social “basado en el trabajo”.
Médicos del Mundo ya expresó su rechazo a la reforma en una carta abierta al Ministerio de Sanidad y en una campaña en la que los profesionales de la salud reclamaron su “derecho a curar”, y que fue firmada por 30 organizaciones y 23.000 personas.
“Con esta nueva medida, España ha perdido su posición en la vanguardia de los Estados miembros que garantizan una atención sanitaria universal”, apuntó la organización.
El informe recuerda asimismo que cuatro comunidades autónomas (Andalucía, Asturias, el País Vasco y Cataluña) se opusieron públicamente al decreto y pusieron en marcha mecanismos para garantizar un acceso gratuito a la atención sanitaria para todos, “como era el caso antes de la reforma”.
“Como profesionales de la salud, exigimos nuestro derecho a prestar atención sanitaria a todos los pacientes, sin importar su estatus social u origen étnico”, enfatizó el presidente de la rama española de Médicos del Mundo, Álvaro González.
(Puede haber caducado)