Internacional
Muere lapidado en Sudáfrica el mestizo que quería ser blanco
ABC, , 04-04-2013Happy Sindane, que luchó por demostrar que fue raptado por una familia negra, apareció muerto a pedradas tras una supuesta disputa en un bar por una botella de brandy
El sudafricano Happy Sindane quería ser blanco. En un país donde el color de la piel marca aún la diferencia. Sus rasgos europeos lo diferenciaban de los habitantes de aquel antiguo gueto negro de Mpumalanga en que se crió.
En mayo de 2003 Sindane acudió a una comisaría asegurando que era un niño blanco que había sido «rapatado y esclavizado» por una familia negra. El caso ocupó las portadas de la prensa de Sudáfrica, que había puesto fin al régimen racista del apartheid apenas diez años antes.
Cuatro meses después, un juez dictaminó que el joven de Mpumalanga (norte del país) era en realidad mestizo, hijo de un europeo y su empleada doméstica, Rina Mzayiya, que le alumbró en 1984 y le abandonó poco después, como ocurría con frecuencia en un país que no toleraba las relaciones interraciales.
«Sindane no es blanco», anunciaron entonces las televisiones sudafricanas. Ahí acabó el caso de Happy Sindane; la historia del niño blanco esclavizado se convirtió en otra historia de un niño mestizo abandonado.
El joven de 28 años fue hallado muerto este lunes, lapidado supuestamente tras una discusión por una botella de Brandy en un bar del township de Tweefontein, un antiguo gueto negro de Mpumalanga.
La Policía Sudafricana detuvo este martes a un hombre de 58 años, acusado de haber matado a pedradas a su amigo Sindane, con el que discutió la noche anterior en la taberna JZee de Tweefontein.
Sindane, cuyo nombre real era Abbey Mziyaye, volvió a los titulares de la prensa sudafricana diez años después, pero con el mismo telón de fondo: la importancia que aún tiene la pertenencia racial en Sudáfrica pese a dos décadas de democracia.
(Puede haber caducado)