Hasta el próximo invierno
El albergue de transeúntes y el comedor social se despiden hasta noviembre
Diario Vasco,
,
29-03-2013
El albergue de invierno para transeúntes cerrará sus puertas el próximo día 2 de abril, junto con el comedor de beneficencia que Cáritas gestiona en Uribarri. Ambos servicios sociales pondrán fin a la temporada invernal iniciada el 1 de noviembre.
El albergue inaugurado por el Ayuntamiento hace tres años y el comedor estrenado en noviembre, sitúan a Arrasate entre las localidades que más y mejores servicios ofrecen a las personas sin recursos o que se hallan en situación de exclusión social.
El albergue para transeúntes que gestiona el Ayuntamiento ofrece alojamiento para pernoctar a personas sin techo desde noviembre a marzo.
El Ayuntamiento creó este servicio hace tres años para proveer de techo y cama a las personas sin hogar que se veían obligadas a pernoctar debajo de puentes y soportales en condiciones infrahumanas y con riesgo para su salud.
El albergue dispone de 16 plazas, y en los días previos a su cierre inminente se halla al completo con sus plazas ocupadas por dieciséis varones, en su práctica totalidad súbditos extranjeros. Allí duermen y desayunan diariamente. El albergue es atendido por una trabajadora de los servicios sociales municipales que trabaja junto a ellos para su inserción social.
42 voluntarios
Por su parte, el comedor de beneficencia de Cáritas es atendido por 42 voluntarios distribuidos en equipos que se turnan los 7 días de la semana para dar de comer a los transeúntes que pernoctan en el albergue y a otras personas y familias sin recursos. Desde que este comedor comenzó a operar el 1 de noviembre, los voluntarios de Cáritas «han servido una media de 20 menús cada día» señalaba el párroco Argarate. Esta iniciativa fue puesta en marcha por el propio párroco, de quien sus colaboradores resaltaban que «ejerció personalmente de cocinero durante varios días» hasta que se fueron constituyendo los equipos de voluntarios.
Ninguna otra localidad equiparable o mayor que Mondragón, salvo Donostia, dispone de un comedor de estas características. La admirable labor que realizan los voluntarios de Cáritas tocará a su fin por esta temporada el martes día 2 de abril. Servirán la última comida hasta el próximo 1 de noviembre, en que, salvo imprevistos, se volverá a reabrir este comedor de beneficencia instalado en la casa cural de Uribarri.
Los transeúntes e inmigrantes que se han beneficiado tanto del albergue como del comedor, se preparan ahora para «buscarse la vida». Como decía un joven marroquí, «seguramente nos marcharemos a Bilbao».
Como él, otros compañeros que se verán en la calle a partir del 2 de abril abandonarán la villa cerrajera con sentimientos encontrados. Agradecen los beneficios que han recibido pero no esconden su frustración y su decepción por no haber sido seleccionados para residir en los pisos de acogida que poseen el Ayuntamiento y Cáritas. Obviamente, ni el consistorio ni la parroquia disponen de viviendas de acogida suficientes para acomodar a todos ellos.
Debido a esta limitaciones, solo diez de los 46 transeúntes que han pasado este invierno podrán continuar residiendo en Arrasate una vez cerrado el albergue. Cinco se hallan ya hospedados en una vivienda de acogida de titularidad municipal, y otros 5 se alojarán en una vivienda de Cáritas a partir del 2 de abril.
Entre los transeúntes que tras pasar por el albergue han hallado vivienda en Arrasate se cuentan algunas mujeres y también un discapacitado.
Universitario mauritano
El párroco Horacio Argarate mencionaba el caso concreto de un joven estudiante mauritano poseedor de una doble licenciatura universitaria que llegó becado a la Universidad de Valencia. Los recortes económicos producto de la crisis le dejaron sin beca, y sin medios de subsistencia recaló en Vitoria por medio de unas amistades. Y de la capital alavesa terminó en el albergue de Arrasate. Él es uno de los realojados en un piso de acogida.
La selección de los que han recibido alojamiento, explicaba el párroco, se efectúa desde los Servicios Socialdes del Ayuntamiento atendiendo a un diagnóstico y una valoración social
El párroco de San Juan Bautista decía que se ha dado algún caso aislado de personas conflictivas que han sido expulsadas del albergue, pero «en general la convivencia ha sido buena y pacífica» durante toda la temporada invernal.
(Puede haber caducado)