«Hemos visto fracturas de brazos, piernas, dientes rotos o conmociones cerebrales»

Médicos Sin Fronteras decide cerrar sus proyectos en Marruecos denunciando el aumento de la violencia hacia los migrantes en Melilla

ABC, efe, 14-03-2013

«Hemos visto, entre otras, fracturas de brazos, piernas, manos, mandíbulas, dientes rotos o conmociones cerebrales». Especialmente durante el mes de abril del año pasado. Son, denuncia Médicos sin Fronteras (MSF), «heridas que según los migrantes les han provocado las fuerzas de seguridad».

La organización humanitaria ha decidido cerrar sus proyectos en Marruecos, donde han estado presentes desde 1997, denunciando el aumento de la violencia hacia los migrantes subsaharianos «atrapados» en ese país por el endurecimiento de las políticas migratorias y la pasividad de los gobiernos en la defensa de los derechos humanos.

En el informe «Atrapados a las puertas de Europa», MSF relata el «clima de violencia criminal e institucional por parte de las Fuerzas de Seguridad de Marruecos y España y la extrema precariedad» en la que sobreviven miles de inmigrantes, durmiendo en bosques y casas abandonadas durante meses o años.

Médicos sin Fronteras asegura que son testigos del incremento de las redadas policiales y de las expulsiones a Argelia de los detenidos, entre los que se encuentran mujeres embarazadas y menores, que sufren una total desprotección.

Muchos de Los inmigrantes se dirigen a la ciudad marroquí de Nador, que limita con Melilla, donde se instalan en el bosque de Gurugú, esperando su oportunidad para saltar la valla o para subirse a una embarcación o en otro medio de transporte que les lleve a Europa, mientras viven mendigando.

En esa ciudad, Médicos sin Fronteras explica que sólo en 2012 asistieron a más de mil personas en sus centros. «Especialmente desde el mes de abril del pasado año, hemos visto entre otras, fracturas de brazos, piernas, manos, mandíbulas, dientes rotos o conmociones cerebrales. Son heridas que según los migrantes les han provocado las fuerzas de seguridad», ha asegurado Sergio Martín, responsable de programas en Marruecos.

Uno de los problemas «más acuciantes» relata el informe es el de la violencia sexual que sufren principalmente las mujeres y niñas migrantes, muchas de ellas víctimas de redes de trata de personas.

«Denunciamos estas situaciones y pedimos el fin de la violencia contra los migrantes por parte de las fuerzas de seguridad, además de reclamar mecanismos de protección para ellos», ha insistido Martín, quien reconoce sentir «frustración» por el hecho de estar denunciando las mismas vulneraciones durante una década y ver que «el problema sigue ahí».

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