Retiran la acusación contra unos padres cuyo hijo de 15 años falta al instituto

La Verdad, JOSÉ ALBERTO GONZÁLEZ, 14-03-2013

Los padres, a la derecha, con su abogada en los juzgados. :: LV

Los padres de un chico de 15 años que dejó de ir a clase hace algo más de un año y medio se sentaron ayer en el banquillo de los acusados por un presunto delito de abandono de familia, por privarle del derecho a la educación , y volvieron a casa con la expectativa de que serán absueltos. A tenor del informe del Instituto Municipal de Servicios Sociales y del testimonio de la directora del instituto de Cartagena que corresponde al menor, la Fiscalía concluyó que no ve elementos suficientes para imponerles la pena inicial de 6 meses de prisión que solicitaba.

El caso abordado ayer por medio de una vista oral en el Juzgado de Lo Penal 2 tuvo su origen en una actuación del Ayuntamiento, dentro de su programa de lucha contra el absentismo escolar. Según explicó el abogado municipal Francisco Pagán, fue a mediados de 2011 cuando los Servicios Sociales fueron informados por el centro educativo de las reiteradas ausencias del chico.

Tras varios contactos con la familia para atajar la solución y teniendo en cuenta que el problema no se corregía, el Ayuntamiento informó a la Fiscalía. Ésta inició un procedimiento que acabará con la sentencia del juez Álvaro Bellas, que tendrá en cuenta entre otras cuestiones el informe del Ministerio Público en que éste descartará la existencia de «elementos subjetivos de delito».

Según señalaron tanto el representante jurídico municipal como la abogada de los padres, Susana Vicente, el representante de la Fiscalía anunció que mantendrá a efectos formales la acusación porque fue tramitada por un fiscal distinto, pero en su expondrá que no hay motivos para castigar a los acusados.

La letrada destacó la relevancia del informe expuesto por Servicios Sociales, según el cual la familia del menor colaboró con las autoridades y siguió las indicaciones de éstas para tratar de convencerlo de que acudiera a clase.

El problema, según los especialistas, es que los padres no tienen «habilidades sociales» suficientes para tratar de encauzar la situación, y abordaron el problema de forma errónea. Así, «o le castigaban» (el padre reconoció a ‘La Verdad’ que llegó a tenerle un día entero encerrado en casa) o «se extralimitaban con regalos».

Los técnicos afirman también que su forma de enfrentarse a este asunto, además, ha estado «influenciada por patrones culturales». Aluden, según la abogada, a que es una familia de etnia gitana en cuyo ambiente se ve normal, por ejemplo, que al tener ya quince años el chico se haya marchado de casa tras «’casarse’ por la ley gitana» con una mujer .

Se ha ido de casa

Según los padres, afincados en Cartagena desde hace más de veinte años, el chico trabaja como feriante ambulante en el negocio familiar de la citada mujer, natural de Torrevieja (Alicante) como ellos mismos.

Susana Vicente añadió que los expertos han expuesto la posible influencia en la conducta del menor de una fobia social que debería ser diagnosticada, o de otros problemas psíquicos relacionados con un accidente sufrido cuando tenía diez años y que le causó un traumatismo craneal y «trastornos de conducta».

Según relataron a este diario los padres, el adolescente llegó a ir con normalidad e incluso interés a unas clases especiales en el instituto solo para él, pero que desde los 13 años no soportaba estar en aulas con más alumnos, porque se mareaba, vomitaba y «cuando le preguntaban algo y no sabía responder toda la clase se reía de él».

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)