50 nuevas integrantes

El proyecto ha detectado estrategias que mejorarán la inserción laboral

Deia, O. Sáez, 08-03-2013

BILBAO. La idea del proyecto desarrollado en Bilbao es que la sobrecualificación es mala para todo el conjunto de la sociedad porque se desaprovechan muchos recursos humanos. “Afecta al conjunto de la población, pero también es cierto que en el caso de personas extranjeras y mujeres extranjeras hay unas barreras que son distintas a las de la población autóctona”. A esta primera fase seguirá una segunda experiencia con 50 mujeres inmigrantes, adelanta la técnica de Igualdad, Claudia Emanuel, una de las responsables de la iniciativa.

A través de este proyecto se ha tratado de ver qué estrategias habían seguido aquellas mujeres extranjeras que teniendo formación han conseguido un puesto de trabajo en Bilbao. “Se trataba de poner en contacto a mujeres que ya han conseguido un trabajo con las que están en paro. Trasladar la experiencia personal para que las mujeres pudieran tener ese acceso”, explican las responsables. El proyecto trabaja en grupo trasladando información sobre recursos para la inserción laboral, temas de autoempleo, recursos para la convalidación de títulos…

Además también se ha trabajado la motivación. Saioa Landa, de Bilbao Metrópoli 30, asociación que ha colaborado en el proyecto explica que “el grupo se ha reunido en 18 meses hasta en siete ocasiones”.

Iraide Fernández y Julia Shershneva desde la universidad han realizado el diagnóstico de la situación. Así, han determinado que las dificultades son muchas y variadas. “Para poder acceder a un trabajo cualificado estas mujeres tienen que cumplir tres requisitos: tener un título, situación administrativa y el idioma”, explican.

En cuanto a la homologación “es un proceso costoso en el tiempo y anímicamente. Respecto a la situación administrativa, una persona que está en situación de irregularidad no puede acceder a un contrato. Y una premisa con un permiso de residencia es la necesidad de cotizar por lo que se prioriza tener un empleo no el tipo de empleo. El idioma también es absolutamente necesario y lo mismo con el euskera”. Además, hay estereotipos y prejuicios que de alguna forma dificultan la situación de las mujeres. “Se tiene la imagen de que la mujer inmigrante está poco cualificada y se menosprecia los títulos. Incluso después de la homologación se sigue cuestionando la titulación”. Entre las estrategias detectadas destacan realizar estudios en Euskadi, implicarse en asociaciones, crear redes…y finalmente el autoempleo.

“Lo que se pretende es mejorar las posibilidades de acceso a un empleo cualificado. Para nosotros los logros del proyecto se miden en número de procesos de homologación, entrevistas, currículum actualizados, expectativas incrementadas, trabajo en grupo. Intentamos mejorar las condiciones de acceso o al menos igualar”, concluyem.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)