Detenidos 33 jóvenes vinculados a dos bandas latinas en Madrid

La Policía Nacional llevó a cabo dos operaciones contra integrantes de los Blood y los Dominican Don't Play Estos últimos están implicados en un intento de homicidio.

El Día, 27-02-2013

Europa Press, Madrid

La Policía Nacional detuvo a 33 jóvenes en dos operaciones distintas contra las bandas latinas de los Blood y los Dominican Don’t Play en la capital, lo que supone un “importante” golpe contra la actividad delictiva de estos grupos asentados en la ciudad.

El inspector jefe responsable de bandas latinas de la Brigada Provincial de Información detalló que los dos operativos con los que se desmanteló el capítulo “el caserío” de los Blood y se dio por concluida la investigación por la brutal agresión a un menor ocurrida el pasado 8 de febrero, cuyos autores fueron un grupo de Dominican Don’t Play (DDP) que conformaban el “coro de Villaverde”.

Los 33 apresados en sendas operaciones contaban con antecedentes policiales relacionados con delitos de robo con violencia e intimidación, lesiones, coacciones, amenazas y participación en riñas tumultuarias, entre otros.

Tres integrantes de los DDP ingresaron en prisión, entre ellos el líder del “coro de Villaverde”, mientras que un menor se encuentra a disposición de la Fiscalía de Menores. A los detenidos se les acusa de robos con violencia, amenazas y coacciones, entre otros delitos.

Por un lado, el alto mando policial especificó que, a raíz de los últimos acontecimientos registrados en la capital con bandas latinas, se notó “un incremento” de las acciones de los Blood, una banda incipiente en Madrid con orígenes en Estados Unidos en los años 70 y que emula a las bandas de centroamérica. Este grupo latino está integrado por miembros que provienen de varias nacionalidades, como ecuatorianos, dominicanos, bolivianos e, incluso, españoles.

Los agentes constataron que toda la actividad de la banda giraba en torno al capítulo “el caserío”, asentado en el barrio de San Blas y liderado por Robert Joe L. A. de 19 años. Los miembros del capítulo o set habían intensificado la captación de menores de edad para ser integrados en la banda y, con ello, aumentar el número de jóvenes obligados al pago de cuotas semanales. Según el inspector jefe, la Policía puso su punto de mira sobre este grupo tras una denuncia presentada por dos hermanos que habrían sufrido amenazas y coacciones por miembros de este grupo con la finalidad de ser captados y pasar a engrosar las filas de sus integrantes.

Esta banda somete a sus futuros miembros a palizas, robos y golpes, así como a pruebas degradantes, es decir que se mueven por violencia interna para conseguir la cohesión de sus integrantes.

Ante el repunte de la actividad de este grupo, el inspector jefe aprovechó para hacer un llamamiento a los jóvenes que sufren estas amenazas para que denuncien o lo comuniquen a sus familias. “Los fiscales, los jueves y la Policía actúan contundentemente contra estos grupos. Hay que denunciarlo”, aseveró el mando.

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