Autor del 'gangnam style' cubano

Con apenas 18 años y 56 kilos de peso, este joven cubano exiliado en Miami pretende competir contra el coreano PSY a golpe de (largas) extremidades

El Mundo, PETER LA ANGUILA DARÍO PRIETO, 25-02-2013

A estas alturas, es bastante probable que el lector no sea ajeno a la actual fiebre de los bailes ridículos en vídeo. Ahí está el gangnam style, con aquel chino haciendo como que monta a caballo, y ahí está también el reciente Harlem shake, con sus espasmos colectivos al grito de «con loh terrorihtah». Pues bien, Peter la Anguila viene a llenar el hueco latino e hispánico en este panorama.

Con una canción que dura apenas un minuto, este joven cubano-estadounidense ha conseguido 30 millones de visitas en Youtube. Todo gracias a un baile que ejecuta Peter y que difícilmente puede ser imitado en su totalidad por sus fans. Porque, a menos que a uno le rocen las manos con las rodillas sin doblar la espalda como le sucedía al baloncestista Panagiotis Fasoulas y como le pasa también a Peter, el «estilo de la anguila» queda reservado para su inventor.

Aun así, son muchos los que, prendados por los movimientos de invertebrado de este chaval, han decidido emular el baile: palmas de la mano hacia delante, giro de hombros y bamboleo de la entrepierna al tiempo que se declama: «Yo soy el caballo de Atila, mejor conocido como Peter la Anguila». Es el caso de la congresista republicana Ileana Ros-Lehtinen y del futbolista del Málaga Isco, que celebró sus dos tantos contra el Levante de este modo.

Pedro Millán Hernández, que es el nombre real de la estrella, tiene 18 años y escapó de Cuba junto a su madre hace ocho. En Miami fue descubierto por el dúo de humoristas y productoresLos Pichy Boys, que vieron el potencial del chico. En el vídeo, Peter luce brackets en la dentadura y demuestra además su capacidad para bucear como el pez elopomorfo del que toma el apodo. La fascinación por él y por sus extremidades ha llevado a sus descubridores a crear una mitología en torno a su irresistible atractivo con las mujeres. «Yo sé que estoy muy rico y también que soy un símbolo sexual», dice en uno de ellos.

Con el deseo claro de hacerse de oro, acaba de firmar un contrato con la discográfica Sony Music y se encuentra actualmente en una gira por Hispanoamérica, con paradas en México y Argentina. Peter, que dice que come muchísimo pero que no engorda, reconoce la paradoja que ha provocado su fisionomía: «Antes la gente corría para llamar a la policía cuando me veían. Ahora me reconocen y soy yo el que tengo que correr».

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