Tres jóvenes de Birmingham, culpables de planear “otro 11-S”
La Vanguardia, , 22-02-2013Eran unos aspirantes a terrorista bastante corrientes, con grandes planes pero con mala suerte. Un tribunal británico declaró ayer a tres jóvenes de Birmingham culpables de planear un atentado con mochilas explosivas en lugares muy transitados de la segunda ciudad de Inglaterra. Los acusados se declararon no culpables, pero fueron grabados hablando de sus planes para lo que uno de ellos dijo sería “otro 11-S”.
AP Los tres condenados: Irfan Khalid, Irfan Naseer y Ashik Ali
El tribunal londinense de Woolwich consideró que Ashik Ali (de 27 años), Irfan Khalid (27) e Irfan Naseer (31) eran los cabecillas de una célula terrorista en el Reino Unido inspirada en los sermones de Anuar al Aulaki, imán integrista de EE.UU. asesinado en Yemen en el 2011. El jurado los halló culpables, como había defendido la Fiscalía, de planear los atentados, recaudar dinero para financiarlos y reclutar a terroristas. Las sentencias serán impuestas entre abril y mayo.
Según los fiscales, los jóvenes pretendían hacer estallar hasta ocho mochilas explosivas –con temporizadores o con suicidas– para provocar una matanza “mayor que la del 7 de julio del 2005 en Londres”. Naseer y Khalid viajaron a Pakistán para recibir entrenamiento terrorista y grabaron vídeos justificando los atentados que pretendían cometer.
Cuando fueron detenidos en una gran redada en Birmingham en septiembre del 2011 –en la que fueron arrestadas doce personas, todas de origen pakistaní o bangladesí–, aún no habían elegido objetivos ni fabricado bombas. Sin embargo, la Fiscalía cree que los terroristas “iban en serio” y si no tuvieron éxito fue por una mezcla de mala suerte y errores. Por ejemplo, cuatro jóvenes que habían reclutado y mandado a Pakistán para recibir entrenamiento terrorista tuvieron que volver a Inglaterra cuando la familia de uno se enteró. También tuvieron problemas económicos. Rahin Ahmed, considerado el financiero de la célula, perdió en la bolsa la mayor parte del dinero que habían recaudado en la calle haciéndose pasar por miembros de organizaciones caritativas islámicas.
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