Los extranjeros hacen cola en el Registro Civil desde medianoche
Hasta nueve horas de espera en la puerta del Juzgado. Es el tiempo que para las primeras personas en llegar dura el frío y la inseguridad de la noche. Horas en vela para que por la mañana les den uno de los cincuenta números que dan derecho a resolver trámites relacionados con la petición de nacionalidad en el Registro Civil.
Canarias 7, , 07-02-2013Cada día a esa hora se reparten cincuenta números. Para casi todos es urgente resolver la nacionalidad. Así que toca montar guardia en estado de vigilia desde muchas horas antes. El fresco de febrero se mete en los huesos y resulta impensable una cabezadita a altas horas de la madrugada; aunque no se ve a nadie sospechoso de malas intenciones por los alrededores, nunca se sabe. Es imposible conciliar el sueño en la calle.
El primero en llegar lo hizo a las 24.15 horas. Se llama Luigi, es de Ecuador y ya tiene la nacionalidad española aprobada, únicamente necesita que le concreten la cita para hacer el juramento de la bandera y la Constitución. Así están la mayoría de los extranjeros que en las últimas semanas viven pendientes de resolver los trámites de la nacionalidad. Desconocen las causas de tener que soportar tan mal trago, lo único que tienen claro es que el Registro Civil está atascado. Algunos creen que hay muy pocos funcionarios para tanto trabajo.
Los interesados en conseguir cita en el Registro Civil van llegando a cuenta gotas a lo largo de la noche a la puerta del Juzgado de Puerto del Rosario. Poco a poco se va juntando un buen grupo que llama la atención y da algo de trabajo a los taxistas de la trasera de la iglesia. Llegar a las seis de la mañana no garantiza nada, el que quiera estar entre los cincuenta primeros lo mejor que puede hacer es no dormir, ir directamente al Juzgado después de cenar.
Casi todos optan por pasar la noche charlando con otros en la misma situación. Con un poco de suerte algún amigo o un familiar se acerquen a traer un poco de café o té calientes en un termo para soportar la noche gélida. A los nuevos que van llegando se les entrega un trozo de papel de libreta con un número, así se marca el orden de la fila que se hará al día siguiente en la puerta del Juzgado. No hay quejas, parece que el sistema es el más justo que se ha encontrado y todo el mundo lo acepta. Los que llegan a las siete o a las ocho de la mañana, demasiado tarde ya para entrar en un Juzgado que abre a las nueve, tendrán que volver otro día, mejor bien de madrugada, si es que quieren ser atendidos.
La saturación del Registro Civil, al menos en lo que se refiere a la resolución de trámites administrativos relacionados con la petición de la nacionalidad, obviamente afecta sobre todo a personas inmigrantes . La mayoría proceden de países de América del sur, pero también hay algunos del norte de África.
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