Los cubanos ya tienen 'licencia para viajar'
El régimen castrista flexibiliza su ley migratoria que facilita salir al extranjero
El Mundo, , 13-01-2013Los cubanos, después de tolerar medio siglo de severas normas restrictivas para viajar al extranjero y tres estampidas migratorias 1965 (Camarioca), 1980 (Mariel) y 1994 (crisis de los balseros), podrán salir de la isla a partir de mañana mostrando exclusivamente el visado del país al que se dirigen.
La nueva Ley de Migración, decretada por el presidente Raúl Castro, difundida el pasado 16 de octubre, canceló absurdos requisitos establecidos en los años 60 del pasado siglo como la exigencia de una carta de invitación y el bendito «permiso de salida» que, acuñado en el pasaporte, identificaba al viajero cubano como una rareza de la Guerra Fría de los años 50 del siglo XX. Por esas anomalías burocráticas, los viajeros debían pagar entre 150 y 200 dólares. Una suma que supera el salario mensual de un médico en Cuba: 600 pesos, que al cambio equivalen a unos 25 dólares.
Ahora sólo habrá que pagar 100 pesos convertibles o equiparables al dólar, unos 80 euros, por el pasaporte y el equivalente a otros 10 euros por la prórroga del pasaporte
Otra ventaja que concede la citada ley es el tiempo de permanencia en el extranjero. Antes, un ciudadano cubano que lograba autorización para viajar por razones personales a otro país, estaba limitado a una estancia máxima de 11 meses. De no regresar en ese plazo, perdía sus derechos como ciudadano residente en la isla. Ello se traducía en que si estaba registrado como único dueño de una vivienda o de un coche, ambas propiedades eran confiscadas. Pero, además, durante su estancia de 11 meses en el extranjero debía cotizar una tarifa consular que oscilaba entre 40 y 100 dólares, según el país donde se encontrara.
Ahora los cubanos podrán permanecer en el extranjero durante 24 meses sin perder ninguno de sus derechos como residentes en Cuba. Los cubanos que visiten a sus familiares en Estados Unidos y permanezcan en este país más de un año y un día, podrán solicitar su residencia estadounidense, según la llamada Ley de Ajuste Cubano de 1966, y después regresar a la isla para conservar también su residencia en territorio cubano.
También existe la posibilidad de que, al concluir el plazo de 24 meses, siempre que concurran causas que lo justifiquen, los cubanos podrán solicitar en representaciones diplomáticas de su país la prórroga de su permanencia en el exterior. A su vez, podrán solicitar la residencia de forma indefinida por una unión matrimonial formalizada o no con ciudadanos extranjeros o por otras situaciones familiares.
La razón de que el Gobierno cubano haya sostenido una política migratoria restrictiva durante medio siglo está atada al viejo conflicto con EEUU. Cuando el presidente Raúl Castro anunció, el 23 diciembre de 2011, que se estaba trabajando en la modificación de la entonces vigente Ley de Emigración dijo, «No podemos olvidar que somos el único país del planeta a cuyos ciudadanos se les permite asentarse y trabajar en el territorio de Estados Unidos sin visa alguna… en virtud de la criminal Ley de Ajuste Cubano… y la política pies secos, pies mojados, que favorece el tráfico de personas y ha provocado numerosas muertes de inocentes».
La Ley de Ajuste Cubano fue establecida el 2 de noviembre de 1966. Pero en 1996 el Congreso de EEUU promulgó el Acta de Libertad y Solidaridad Democrática Cubana, conocida como Ley Helms-Burton, que dispone que la derogación de leyes contra Cuba, incluyendo la citada Ley de Ajuste Cubano, sólo podrá realizarse cuando en la isla se establezca un Gobierno «electo democráticamente».
Durante el último medio siglo ambos países han usado el tema migratorio como arma política. Ahora el Gobierno de Raúl Castro, con la promulgación de la citada Ley Migratoria, ha dado un paso a favor de despolitizar la emigración cubana.
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