Seguridad / Denuncian la venta ambulante

Los 'manteros' invaden Sol y Preciados

Los comerciantes denuncian que los vendedores callejeros toman las calles impunemente cada tarde y les amenazan

El Mundo, L. F. DURÁN , 30-12-2012

Los comerciantes de Preciados y Sol han declarado la guerra a los manteros. Denuncian que los vendedores han tomado esta Navidad el centro de la ciudad y que cada tarde se despliegan por la zona más de un centenar sin que la Policía actúe contra ellos. «Lo peor es que a algunos de nosotros nos han amenazado con quemarnos las tiendas si les denunciamos», dice el dueño de una tienda de ropa de la calle de Preciados.

Aseguran los empresarios que jamás ha habido tantos vendedores ambulantes como ahora. «Siempre había unos cuántos que venían y se iban pero ahora hay una colonia estable de ellos que se ponen entre la calle de Preciados y la calle del Carmen. Cada día se están haciendo más fuertes porque nadie actúa contra ellos», precisan. «Antes solían ponerse en la calle cuando cerrábamos las tiendas y, más o menos, se aceptaba la convivencia pero ahora no respeten nada y desde las cinco de la tarde están aquí con el consiguiente perjuicio que generan», describe uno de los afectados.

«El problema es que se ponen delante de los establecimientos. La gente no puede pasar a nuestros locales y tampoco se puede acercarse hasta nuestros escaparates», explica otro empresario. «Lo peor es que sales y les dices que se pongan en otro sitio y te amenazan y te hacen gestos de que te van a cortar el cuello», detalla otro de los comerciantes.

«A mí en concreto me han dicho que me van a quemar el local y a otro comerciante le han hecho pintadas», relata otro de los dueños de una tienda de zapatos.

No sólo los manteros son un problema para los comerciantes. También las estatuas les ocasionan dificultades. «La gente se arremolina delante de ellos y no puede acercarse a nuestros comercios y lo peor es que cada vez son más y más para luchar contra ellos es complicado». Este periódico pudo comprobar ayer como más de un centenar de manteros se encontraban en la zona de Preciados

En la tarde de ayer era muy complicado caminar por Gran Vía, Preciados, Montera y Carmen debido a la masiva presencia de los manteros en las aceras. Miles de personas paseaban por la vía peatonal muy apretadas ya que los vendedores ocupaban la mayor parte de las losetas.

Sobre las 17.00 horas, más de 50 mantas repletas de bolsos, relojes, ropa interior y pulseras se desplegaban por la calle. Personas de raza negra vendían imitaciones de artículos de lujo a precios muy bajos. «Este bolso de Gucci te lo dejo a 15 euros», decía Lemali, senegalés de 42 años que lleva un año sobreviviendo a la crisis en las calles más céntricas de la ciudad. «Nosotros no hemos amenazado a los comerciantes», enfatiza. «Serán otros», agrega.

Aunque cada vez hay menos manteros que ofrecen películas, Hamet es uno de ellos. «Vendo cada una a tres euros, pero si me das cinco euros igual te doy tres. Además, yo garantizo que son copias buenas», explica este norteafricano que suele sacarse unos 30 euros «si la noche es muy buena».

«Los agentes son buenos, no nos hacen nada», decía ayer otro de los vendedores. «Vienen y salimos corriendo pero no nos hacen nada», agrega.

Este periódico pudo comprobar ayer cómo los agentes no actuaban contra los manteros. Mientras decenas de ellos vendían sus artículos, en Preciados y en Sol había varias patrullas. «Sólo si alguno de ellos sube hacía aquí empiezan a recoger y salen disparados», dice uno de los comerciantes. «Tienen a varios compatriotas que son los que les avisan pero da igual porque no hacen nada contra ellos», explica Eduardo, propietario de una cafetería.

Los comerciantes aseguran que han pedido ayuda a los representantes de la Junta de Centro y a la Policía. «Nos han dicho que actúan y que si nos amenazan que les denunciemos pero no sirve de nada porque ya lo ves como invaden toda la calle de Preciados». Son las 20.00 horas y la calle esta tomada por decenas de manteros, estatuas, mimos y por personas vestidas de Bob Esponja, Mickey o de los héroes infantiles. Uno de los comerciantes les mira desde una terraza y se pregunta: «¿Esto es dar una buena imagen del centro de una gran ciudad?»

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