Un edil popular de l'Alcúdia critica a los socialistas con un texto racista y despectivo

Las Provincias, MANUEL GARCÍA | L'ALCÚDIA., 20-12-2012

La historia no es nueva. Las relaciones de algunos políticos con las redes sociales no acaban de ser demasiado certeras, por decirlo suavemente. El último ejemplo se ha dado con el concejal del Partido Popular de l’Alcúdia, Ramón Mateu, quien, en su muro de Facebook, publicó un escrito que ha generado un gran revuelo en su localidad y que le ha ocasionado que los otros dos partidos del Consistorio, PSPV y Compromís, le hayan pedido la dimisión.

El texto, rebotado y no de cosecha propia, según el concejal, sitúa a un socialista que sale a cenar un sábado por la noche con su mujer. A partir de ahí, empieza a poner ejemplos de la sociedad que se encuentra.

Sin ir más lejos, ve a su hijo de 19 años «tirado en la acera con un coma etílico y dijo: ahora sí que hay libertad. Y dos más meses más tarde, cuando llevó a su hija de 16 años a abortar a la clínica dijo: y además de libertad, hay igualdad».

A partir de ahí, el escrito desemboca en nuevas aventuras del socialista, que ve a su mujer «con un moro en la cama y gritó: ¡Viva la integración, goza Mohamed goza¡»

«Y se sentó en el sofá a ver la televisión», prosigue el texto, «mientras el morito terminaba la faena. Y escuchó en el telediario, como una banda, compuesta por dos españoles, tres marroquíes, cuatro colombianos y tres turcos, habían introducido en España 3.000 kilos de cocaína y dijo: he ahí la alianza de civilizaciones».

O también, cuando lleva al «morito» (sic) a su casa se encuentran con «unos gitanos que estaban robando un campo de melones. Y pensó: ‘qué bien va España, que hasta los gitanos hacen horas extras’».

El escrito concluye con una reflexión a raíz de las en su día polémicas palabras del anterior alcalde de Getafe Pedro Castro: «Y mientras paseaba, iba reflexionando sobre lo bien que, según él, estaba España. Y le dijo a sus amigos: ¡pues aún hay algún tonto de los cojones que vota a la derecha».

La petición de dimisión ha sido rechazada por el concejal, quien, sin embargo, reconoció sentirse «mal» por el «revuelo organizado», pidió disculpas «a quien le hubiese molestado», y en la mañana de ayer retiró el escrito de su muro ante las críticas recibidas. Además, pidió disculpas ante lo ocurrido en su propio muro de Facebook, medida que no fue suficiente para Compromís, quien insistió en que debería dimitir. Además, tienen previsto remitirle un escrito al presidente Fabra para que aparte de su cargo al concejal.

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