Tintín en el Congo' sale limpio de la acusación de racismo
La Corte Suprema belga considera que el cómic de Hergé no es ofensivo
El Mundo, , 09-12-2012Tintín no es racista. Según dictaminó el viernes el Tribunal de Apelación de Bruselas, Tintín en el Congo, segundo álbum de la serie de aventuras del famoso reportero creado por Georges Remi alias Hergé no puede, de ningún modo, considerarse como una obra «ofensiva» o «xenófoba». Con esta decisión, la Corte Suprema belga desestima el recurso interpuesto por el ciudadano congoleño Bienvenu Mbutu Mondondo y por el Consejo Representativo de las Asociaciones Negras de Francia contra la sentencia dictada en primera estancia el pasado mes de febrero.
Para los magistrados, lejos de comportarse de manera racista, el simpático periodista-aventurero que protagoniza en este cómic editado originalmente en 1931 en blanco y negro y revisado en 1946, al hacerse la adaptación al color se esfuerza en «cultivar la amistad con otros personajes de color y contribuye a la paz entre dos tribus enemistadas». Además, añade la sentencia, «no duda en poner su vida en peligro para socorrer al prójimo y lucha contra el mal, que está representado en la historieta por un personaje blanco».«Tintín es, por encima de todo, un testimonio de la historia común de Bélgica y el Congo en un momento dado y nada parece indicar que los niños del siglo XXI no serán capaces de relativizar los estereotipos de los personajes y de poner la obra en su contexto», concluye el veredicto del juicio en casación, que se ha saldado con el añadido de que los demandantes deberán pagar una indemnización simbólica de 110 euros a las editoriales Moulinsart y Casterman.
Así pues, los editores de la legendaria serie del maestro de la línea clara pueden respirar tranquilos. La justicia belga estima que el libro no infringe la ley de 1981 que castiga la apología del racismo y los actos de carácter xenófobo.
«Estamos contra el odio racial, pero tampoco vamos a permitir que se empiecen a prohibir libros. En Egipto están tratando de censurar Las mil y una noches. Tendría gracia que en Bélgica, donde sólo se han proscrito tres o cuatro libelos en toda la historia, termináramos cayendo en este tipo de trampas», había declarado en mayo de 2010, al iniciarse el proceso civil, el abogado de los demandados.
Para el activista congolés Bienvenu Mbutu Mondondo, que pretendía obtener del parqué que obligara a los editores a insertar en la portada del álbum una advertencia de «contenido susceptible de herir la sensibilidad» y éste fuera retirado de los anaqueles de literatura juvenil, esta es la tercera derrota, toda vez que ya intentó llevar el caso a la Justicia penal en 2007 sin éxito. Entonces, el revuelo causado llegó a provocar que el grupo británico de librerías Borders trasladara la obra a la sección de literatura gráfica para adultos. Asimismo, el editor surafricano renunció a publicar el libro en afrikáans e, incluso, la biblioteca de Nueva York lo retiró de sus estantes.
El álbum en cuestión fue publicado originalmente por el más famoso dibujante francófono cuando la actual República Democrática del Congo era una colonia belga y estaba lleno de tópicos de la era colonial, que a los demandantes les habían parecido hirientes.
a fue corregida en su día por el propio autor: primero, cuando se realizó la versión en color 15 años después y, segundo, cuando se produjo la independencia del Congo en 1960. Entonces, Hergé eliminó ciertas referencias a «la patria belga» y suavizó un episodio donde se cazaba un rinoceronte con dinamita que los editores nórdicos habían considerado demasiado explícito. Según la sentencia, el autor de Tintín en el Congo solo pretendía entonces «entretener» con un estilo humorístico «cándido y gentil», por lo que cualquier modificación de la obra constituiría «un atentado a la libertad de expresión».
Pero los jueces han estimado que la obra y
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