El frío ha cambiado estas semanas la fisonomía nocturna del eje de ocio del paseo Marítim, donde los clientes ya no pasean o parlotean animadamente en la calle, sino que se cobijan en el interior de los locales. Por eso las aceras están tan dormidas –salvo a la hora de cierre– que su rotunda presencia cobra protagonismo. Un grupo concreto de prostitutas trasladadas a la zona marítima en busca clientes ha generado conflictos en estos meses por tratar de desvalijar al turista desprevenido. En las últimas semanas los responsables de los restaurantes, bares y discos de la zona han llevado su queja al distrito de Ciutat Vella y han decidido reforzar la vigilancia nocturna privada en el entorno de Marina Village de cara a las fiestas navideñas.
Como ya avanzó EL PERIÓDICO el pasado 26 de septiembre, la presión policial en el centro de Barcelona, especialmente en la Rambla, impulsó a numerosas meretrices a buscar nuevos territorios de trabajo por toda la ciudad. Algunas ocuparon el tramo del paseo en la Barceloneta, buscando la discreción de calles como Trelawny para actuar, situación que denunciaron los vecinos.
CATÁLOGOS / En paralelo a la prostitución tradicional de supervivencia, en el área opera un grupo determinado que ha protagonizado robos al presunto cliente, con el sexo como reclamo. Además, la animación del eje ha generado incluso la surrealista presencia de promotores de clubs de alterne que muestran catálogos de mujeres en el interior de establecimientos de ocio, hasta ser expulsados de la sala, confirman en algunos locales, que piden no ser citados.
Y aunque el otoño frene la afluencia, al menos una decena de prostitutas, confirma la Guardia Urbana, opera diariamente en este tramo, en el entorno del Hotel Arts. Allí se concentran básicamente africanas y alguna polaca. Otras pocas solo ejercen el sexo en calles discretas o parques de la Vila Olímpica; pero las conflictivas llegan a cometer hurtos y robos, casi siempre a turistas de marcha. «Las que se dedican a robar abordan a los hombres y su objetivo es quitarles la cartera, el móvil y lo que puedan», cuenta un responsable de las principales empresas de seguridad en la zona de Marina Village (del Hotel Arts al Hospital del Mar), Nightman (controladores de acceso en la mayoría de los locales) y Auservi Group (de vigilancia y seguridad).
Fuentes de la oenegé Genera advierten, no obstante, de que una situación puntual no es generalizable para todo un colectivo. Y lamenta que se suela «identificar a mujeres negras y nigerianas» con prostitutas, y que se estén realizando cada vez más denuncias «arbitrarias e injustificadas» en este sentido.
COMPLICIDAD / Este diario es testigo presencial de las andanzas de algunas de las mujeres que trabajan en complicidad. Como ya pasaba cuando ejercían en la Rambla, se distinguen por un «comportamiento más insistente» con los clientes, explican fuentes municipales. Así, a las tres de la mañana, se las ve actuar en grupos de cuatro a seis, que acorralan a turistas que salen de los locales. Si estos les siguen la conversación, ellas proponen acompañarlos a su apartamento. Si reciben una negativa, llegan a subirse, por la fuerza, a sus taxis. Algunos taxistas explican que, si el cliente está embriagado, lo consiguen con relativa facilidad.
En ocasiones, el cliente se despierta por la mañana y descubre que ha sufrido un robo. En otras, no llegan ni a su destino porque a medio camino alguna se apea tras hacerse con su cartera. «Algunas son muy agresivas», indica el portero de un local. El portavoz de Auservi afirma que dos de sus trabajadores han tenido que ser asistidos en un centro sanitario tras pedir a alguno de los grupos que despejasen la salida de los bares y ser agredidos por las mujeres, a golpes y con esprais de defensa personal.
La zona de Marina Village, pese a este fenómeno, se mantiene bajo control porque al patrullaje policial se suma la presencia de vigilancia privada común al servicio de todos los operadores. La situación, sin este sistema de control organizado, se reproduce a diario al otro lado del paseo, en el tramo del Port Olímpic.
Hace ya años los operadores de restaurantes y locales de noche del eje, ante el éxito y el creciente peso de un turismo rentable (en general, no de borrachera y, en especial, de hoteles de categorías superiores), decidieron contar no solo con controladores para sus locales, sino sufragar de forma comunitaria patrullas de vigilancia en todo el eje. La llegada de este grupo de prostitutas vinculadas a robos ha llevado al colectivo a reforzar desde esta semana la seguridad. También se han celebrado reuniones con el distrito de Ciutat Vella (al que corresponde Marina Village) para pedir soluciones. El ayuntamiento es consciente de las denuncias por robos.
ESTABLE / Las mismas fuentes municipales insisten en que la cifra de prostitutas instaladas desde hace meses en la zona se mantiene estable y solo ronda la decena, pese a que su actitud desafiante. La Guardia Urbana, aseguran, «trabaja intensamente en esta área para denunciar el ofrecimiento o solicitud de servicios sexuales», con 43 denuncias a mujeres y clientes en lo que va de año (la mayoría, desde octubre), frente a las cinco del 2011. Agregan que la zona se patrulla diariamente, con dispositivos puntuales junto con los Mossos.
res para sus locales, sino sufragar de forma comunitaria patrullas de vigilancia en todo el eje. La llegada de este grupo de prostitutas vinculadas a robos ha llevado al colectivo a reforzar desde esta semana la seguridad. También se han celebrado reuniones con el distrito de Ciutat Vella (al que corresponde Marina Village) para pedir soluciones. El ayuntamiento es consciente de las denuncias por robos.
ESTABLE / Las mismas fuentes municipales insisten en que la cifra de prostitutas instaladas desde hace meses en la zona se mantiene estable y solo ronda la decena, pese a que su actitud desafiante. La Guardia Urbana, aseguran, «trabaja intensamente en esta área para denunciar el ofrecimiento o solicitud de servicios sexuales», con 43 denuncias a mujeres y clientes en lo que va de año (la mayoría, desde octubre), frente a las cinco del 2011. Agregan que la zona se patrulla diariamente, con dispositivos puntuales junto con los Mossos.
[ +INFO ]
> Vigilancia privada disuasoria y en coordinación con los Mossos.
> La situación.