Solalinde: “La gestión de Calderón fue un desastre nacional”

El cura de los migrantes recibe de Peña Nieto el premio de los Derechos Humanos de México.

El País, Raquel Seco, 11-12-2012

En el discurso de aceptación, el sacerdote ha aprovechado para hacer un llamamiento a la unidad. “Ya bastante nos hemos fragmentado, nos hemos dividido, nos hemos acusado […], lo importante es que nos unamos de verdad y que nuestros fines sean buscar la justicia, la transparencia, rendición de cuentas y el espíritu de servicio”, ha afirmado. 

Solalinde ha aprovechado su primer encuentro en persona con el nuevo presidente de México para hablar de los violentos incidentes callejeros con motivo de la toma de posesión, el pasado 1 de diciembre: “Le dije que hay que optar por el diálogo y no por la represión a los jóvenes, que están descontentos y necesitan apoyo”.

Solalinde ha puntualizado que recibía el galardón en nombre de todas las organizaciones defensoras de los derechos, de las 66 casas de inmigrantes que hay actualmente en México y a las madres de desaparecidos. Al teléfono con EL PAÍS ha insistido: “Soy un recurso. Puedo ser una figura pública y un referente, e incluso algunos dicen que me admiran. Qué bueno servir de recurso para los que me necesitan”. El defensor de los derechos humanos se califica a sí mismo, sobre todo, de “misionero”. “La dignidad más grande es servir. Se lo dije al presidente: es usted el primer servidor de México”, ha agregado.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)