Chinos se interesan por casas en la Costa con la condición de obtener el permiso de residencia
Diario Sur, , 07-12-2012De momento no es más que una declaración de intenciones del Gobierno, pero algo empieza a moverse en el sector inmobiliario de la Costa del Sol desde que hace tres semanas se anunció la reforma que prepara el Ejecutivo central para facilitar la residencia a los extranjeros no comunitarios que adquieran una casa, en principio, por un precio superior a 160.000 euros. Con un panorama de 15.000 pisos nuevos que no encuentran comprador, un mercado nacional absolutamente paralizado por la crisis y el europeo andando al ralentí, los promotores han visto en esta medida el último tren para desprenderse del ‘stock’ y empezar a remontar el vuelo.
Pese a que aún no hay fecha prevista para la entrada en vigor de esta iniciativa, algunos ya han puesto en marcha su maquinaria comercial para abrir las puertas de sus casas a ciudadanos extracomunitarios con el gancho del permiso de residencia bajo el brazo. Las miras apuntan principalmente al pujante mercado ruso, que se ha convertido en el gran animador del turismo residencial en la Costa absorbiendo ya el 5% de las ventas, pero también a otra potencia como China, donde la demanda de vivienda en España crece a pasos tan agigantados como el interés por salvar las barreras burocráticas que actualmente les impiden salir y entrar libremente de España. El interés existe, pero ponen sobre la mesa una condición sine qua non: el pretendido permiso de residencia.
De momento, el que con mayor determinación se ha lanzado a la búsqueda de compradores en el gigante asiático es el Grupo Peñarroya, una empresa que ya fue pionera en la provincia poniendo su firma al primer gran complejo hotelero concebido bajo el régimen de ‘todo incluido’ (Holliday World) y que ahora también aspira a ser la locomotora que tire de los compradores orientales. Por lo pronto, ya ha concertado con una agencia china la llegada de un centenar de ciudadanos interesados en hacerse con alguno de los 260 apartamentos que la promotora tiene sin vender en La Reserva de Marbella, una urbanización de 700 pisos de lujo (sus precios van desde los 218.000 hasta los 400.000 euros) que también ha sido víctima de la crisis. La semana pasada llegó un primer grupo de chinos a los que le urge adquirir antes de que finalice el año para esquivar la inminente subida del IVA (del 4 al 10%) que se aplicará a la vivienda nueva a partir del 1 de enero de 2013, aunque antes de firmar el contrato de compraventa quieren plenas garantías de que conseguirán la autorización de residencia.
«Están interesados en nuestras viviendas, pero las cosas están algo paradas porque supeditan la compra a los incentivos del Gobierno, de forma que nos piden el compromiso de devolverles el dinero en el caso de que estas medidas no se lleven a cabo», explica la responsable de la división inmobiliaria del grupo, Josefa Peñarroya, quien remarca la importancia de que «el Gobierno actúe ya para animar a los clientes a invertir y darle salida al ‘stock’ de viviendas, puesto que hay muchos promotores que están saliendo a Rusia y, en menor medida, a China porque son los únicos mercados que hay actualmente, con el añadido de que tienen un alto poder adquisitivo». «El tiempo es primordial», recalca.
Trabas burocráticas
En este punto, cabe reseñar que la medida en sí consistirá en una simplificación de los trámites administrativos que ahora debe cumplir un ciudadano extracomunitario que quiera comprarse una casa en España y, lógicamente, disfrutarla el máximo tiempo posible. A día de hoy, las trabas burocráticas solo le permiten hacerlo de dos formas: entrar en el país con un visado de turista que da derecho a una estancia máxima de 90 días, de forma que una vez expirado el plazo deben regresar a su país y volver a solicitar uno nuevo; o bien conseguir un permiso de residencia temporal no lucrativo, con una vigencia de un año y que les obliga a cumplir una serie de requisitos como pasar en España al menos seis meses al año, acreditar que disponen de seguro médico o escolarizar a los menores a su cargo. En cambio, con las facilidades que se plantean ahora, se ampliaría a dos años el periodo de estancia para los propietarios de viviendas.
La Asociación de Constructores y Promotores (ACP) tiene depositadas grandes esperanzas en la reforma del decreto de Extranjería en la que trabaja el Gobierno de Mariano Rajoy, aunque reconoce que «es un tema muy complejo que requiere su tiempo antes de ver la luz». Lo que sí confirma es que, a raíz de este anuncio, el sector mira aún con mejores ojos a Rusia y China, pero también a otros mercados emergentes como el árabe y el latinoamericano. En el caso del ruso, el presidente de la patronal, José Prado, entona el ‘mea culpa’ al reconocer que tanto la Costa Brava como el Levante le llevan casi un lustro de ventaja. «Hemos estado dormidos varios años, pero confiamos en nuestro potencial para atraer al mercado ruso, que es el que mejor está respondiendo. Ahora está apostando por Marbella, Estepona y Benahavís con productos de hasta 400.000 euros pero, si se hacen bien las cosas, podría extenderse por toda la Costa del Sol», augura Prado, quien pone como ejemplo a seguir campañas como ‘Living Costa del Sol’, auspiciada por la propia ACP y el Patronato de Turismo que el pasado mes de mayo llevó a Moscú 1.400 viviendas repartidas en 22 promociones.
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