JONATHAN FRANZEN Escritor estadounidense

«El ‘factor racista’ llevará a muchos blancos a no votar a un negro»

El Mundo, ALESSANDRA FARKAS / Nueva York Corriere della Sera / EL MUNDO, 04-11-2012

«Ha sido la campaña más larga,
costosa y extenuante de nuestra
historia y me siento feliz de que esté
a punto de finalizar». Jonathan
Franzen reflexiona sobre lo que define
como «una autopunición colectiva
». «No creo que sea el único asqueado
», explica el más famoso de
los escritores americanos vivos.
«Aquí, en Nueva York, a pesar de
que los resultados son absolutamente
previsibles, nos
han bombardeado con
anuncios sin parar, al
igual que hicieron en
otros estados como Ohio.
La Constitución de Estados
Unidos sigue siendo
un modelo insuperable,
pero algunos de sus principios
se han mostrado
incompatibles con la era
moderna de los medios
de comunicación».
Pregunta.– ¿Por quién
ha decidido votar?
Respuesta.– Volveré a votar a
Obama. No me alinearé con los llamados
desilusionados, porque, hace
cuatro años, nome dejé seducir excesivamente
por aquel joven senador
de un estado del carbón en su
primer mandato y sin experiencia.
Intuí, ya entonces, que Obama no
era un progresista al uso y que no
iba a resucitar los años 60 y 70, como
esperaban muchos, tras los ocho
años de Bush.
P.– ¿Qué fue aquello en lo que
Obama desilusionó más a la América
liberal?
R.– Los ecologistas le critican su
inercia en cuanto al medioambiente,
los activistas citan a Guantánamo,
los pacifistas el retraso en poner
fin a la guerra. Lo que pasa es
que era absolutamente ingenuo esperar
milagros. A mi juicio, Obama
ha sido un buen presidente.
P.– ¿Por qué cree que ha sido un
buen presidente?
R.– Las aventuras bélicas de
Bush-Cheney violentaron profundamente
al país y todo el mundo
daba por muerta a América. Evitando
matanzas y a pesar del obstruccionismo
republicano desde el
primer día, Obama consiguió llevar
a cabo, en poquísimo tiempo, la
histórica reforma sanitaria, salvando
al país de la recesión. Y por si
eso no fuese suficiente, eliminó a
Bin Laden y nombró a dos grandes
jueces para la Corte Suprema. Su
problema es ser demasiado modesto
y no enfatizar sus éxitos.
P.– ¿Cuáles fueron sus errores
más graves?
R.– No haber luchado por conseguir
una reforma sanitaria más radical.
Un error cometido en el intento
desesperado de mantener su
gran promesa de volver a unir a un
país dividido por la mitad tras la era
Bush. Su cruzada por la unidad bipartidista
naufragó en el obstruccionismo
republicano y le costó
muy cara.
P.– ¿Quién ganará el próximo 6
de noviembre?
R.– Aunque Obama parte con ventaja
en los sondeos, no hay que olvidar
el factor racista que, en el secreto
de las urnas, impulsará, también
esta vez, a muchos blancos a no votar
a un negro. En los últimos días,
circulan DVD racistas anónimos y
no sólo en el Sur, donde los Estados
han aprobado leyes para excluir a
los pobres y a las minorías, los colectivos
desde siempre demócratas. En
una América en la que las minorías
son ya lamayoría, muchos blancos
tienenmiedo y los republicanos son
muy astutos a la hora de aprovechar
este sentimiento. Y no hay un candidato
más blanco que Romney.
P.– ¿Es cierto que una Presidencia
de Mitt Romney sería la tercera
parte de la era Bush?
R.– Romney no es un débil como
Bush y nunca le permitiría a su número
dos convertirse en el presidente
de facto. Su problema
procedería del GOP, un partido
tan extremista que
transformaría la Administración
Romney en una pesadilla
todavía peor que la de
Bush I y II.
P.– Pero incluso sus enemigos
dicen que Romney es
mucho más moderado que
lo fue Bush.
R.– Cuando era gobernador
de Massachusetts, sus
políticas lo habrían situado
en el ala moderada demócrata.
Romney cambió sus
posiciones tantas veces que
no me sorprendería que,
dentro de cuatro años, se
presentase como demócrata.
P.– ¿Cómo explica esta
predisposición al transformismo?
R.– Romney está dispuesto
a cualquier cosa con tal de
conseguir aquello en lo que
su padre falló: llegar a la Casa Blanca.
En el mundo de los negocios, del
que procede, la política no cuenta y
el fin justifica siempre los medios.
Para sobrevivir a las primarias republicanas
se vio obligado amantener
y asumir ciertas opciones políticas,
pero sólo con vistas a alcanzar el
objetivo final: vender el producto.
JAVI MARTÍNEZ
JONATHAN FRANZEN Escritor estadounidense
«El ‘factor racista’ llevará a muchos
blancos a no votar a un negro»
‘Obra maestra’. Jonathan Franzen
(Chicago, 1959) se convirtió en un
prestigioso escritor novel con la
publicación en 2001 de la novela
‘Las correcciones’, que fue finalista
del Premio Pulitzer en 2002. Nueve
años más tarde, su cuarta novela,
‘Libertad’ fue encumbrada como
«obra maestra» por los críticos
literarios del ‘New York Times’.
NOVELISTA DE ÉXITO

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)