El sector cree que la venta de casas se reactivaría con el plan para los extranjeros
La Verdad, , 21-11-2012La reforma que desveló el pasado lunes el secretario de Estado de Comercio, Jaime García – Legaz, de facilitar la residencia a extranjeros que adquieran una vivienda por un precio superior a 160.000 euros, ha sido analizada con optimismo y esperanza por la Asociación de Promotores de la Región de Murcia (Apirm). «Para nosotros esta medida es muy positiva y servirá para estimular la venta de casas en nuestra comunidad», indicó su secretario general, Alejandro Zamora. Han existido reuniones con agentes rusos, chinos y taiwaneses, que se han visto paralizadas por las trabas burocráticas existentes para que un ciudadano perteneciente a estos países compre una vivienda en la Región. «Urbicansa y TM han visto también cómo se han retrasado más de cuatro meses algunas operaciones por permisos que no existen en provincias vecinas. Creo que este proyecto ayudará a sacar adelante parte de nuestro ’stock’», afirma Zamora.
La propuesta de García – Legaz fue reclamada por parte de operadores rusos en la reciente Jornada de Turismo Residencial que se celebró en La Manga, y que reunió a más de un centenar de agentes del sector económico e inmobiliario.
El 2,9% de las viviendas compradas en lo que va de año por extranjeros no residentes sitúan a Murcia en el sexto mayor porcentaje por comunidades autónomas, solo inferior al de Andalucía (29,4%), Comunidad Valenciana (27,6%), Cataluña (14,4%), Baleares (12,3%) y Canarias (12%). Más de la mitad de los extranjeros no residentes que compraron una vivienda en España durante el primer semestre del año, el 56% del total, no habría obtenido el permiso de residencia temporal con el que el Gobierno estudia incentivar estas operaciones para dar salida al ‘stock’ de vivienda sin vender.
Según datos del Consejo General del Notariado, en el mes de junio de este año solo un 44% de los pisos adquiridos por estos extranjeros tenía un precio igual o superior a los 160.000 euros que, a la espera de adoptar una decisión definitiva, el Gobierno ha establecido como límite a partir del cual se concederá el permiso de residencia. Si bien este porcentaje es el mayor registrado este año, por encima del 39% con el que abrió el mes de enero, se encuentra muy lejos del 71% que alcanzaba en 2008, cuando la mayoría de los pisos adquiridos por estos compradores superaban los 160.000 euros por el ‘boom’ de precios experimentado en los años anteriores. Dicho de otro modo, al inicio de la crisis, siete de cada diez no residentes habrían podido quedarse a vivir legalmente en España.
El consejero de Universidades, Empresa e Investigación, José Ballesta, aseguró que la propuesta del Gobierno central «no es una ocurrencia del momento», sino que «marca una tendencia que ya han avanzado otros países del entorno como Irlanda y Portugal», especificó, incluso países de fuera como Canadá y EE UU, «que han adoptado medidas en esta línea».
«Racismo económico»
El coordinador de IU – Verdes en la Región, José Antonio Pujante, reprochó que la propuesta del Gobierno central es de «un racismo económico intolerable» y es claramente un caso de «aporofobia», es decir, «de odio al pobre». Consideró que esta medida es «completamente indecente» encaminada a «sacar las castañas del fuego a la banca, que tiene miles de viviendas en su haber, que es lo que queda tras la quiebra inmobiliaria».
Para el secretario general del PSRM – PSOE, Rafael González Tovar, esta medida es «impresentable». «El PP está tan desnortado que confunde un tema tan serio como es regular los flujos migratorios con la necesidad de vender las viviendas sobrantes del ‘boom inmobiliario’ que ellos mismos promocionaron».
USO no sale de su asombro tras la «descabellada» proposición, una medida que se ofrece «preferentemente al mercado ruso y chino». USO no sabe si esta proposición es compartida por el Gobierno de la Nación, «porque parece ser más un adelanto del día de los inocentes, ya que no se sabe cuál es lo principal y cuál es el regalo, si es la compra de la vivienda o el permiso de residencia».
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