Una comida muy grata y especial compartida con nicaragüenses
Varias familias de la villa tuvieron el domingo como invitados a inmigrantes que residen en el municipio
Diario Vasco, , 20-11-2012Anteayer, fecha señalada en rojo por el calendario al ser domingo, un domingo de noviembre que iba a quedar remarcado para algunas familias, para las que se han involucrado en esa iniciativa que se ha dado a conocer como ‘la familia de al lado’, cuyo eje pasaba por compartir la comida con inmigrantes residentes en la localidad.
Prácticamente una decena de familias beasaindarras se han sumado a la iniciativa puesta en marcha por SOS Racismo y de la que en la villa vagonera Bategite se hacía eco. A la misma se sumaban 2.000 familias europeas.
Una de las familias beasaindarras, la de Pablo Parra y Arantxa Gerriko, invitaba a su comida dominical a una pareja de nicaragüenses, José María Alfaro y Sabeti del Carmen Arauz. El había llegado a Beasain desde su querida Nicaragua el año 2007 y ella en 2010. El destino les hizo pareja y ahora residen en la calle Arana.
Lo tuvimos claro
Los Parra, al ser miembros de Bategite, conocían de sobra la iniciativa de ‘la familia de al lado’. «Lo tuvimos claro desde que supimos de la iniciativa», señalaba Pablo.
La cita para la reunión en torno a mesa y mantel fue en la sociedad Jesús Larrañaga. Desde primera hora de la mañana, Pablo se metió de lleno entre pucheros y al mediodía llegaban los ‘ilustres invitados’. Tras los saludos y presentaciones de rigor, José Mari y Sabeti entraron en la cocina de la sociedad como unos más. El ya conocía la filosofía del funcionamiento de nuestras sociedades. El carácter abierto de ellos influyó para que desde el primer momento hubiera feeling entre vascos y nicaragüenses. Compartieron mesa y mantel con una amplia familia, ya que Pablo había extendido la invitación a algunos amigos.
La comida con un menú que iba desde los garbanzos a la empanada gallega y entre medio no podía faltar la morcilla de Beasain, para continuar con la costilla y el postre.
La pareja de nicaragüenses él trabaja como pintor y ella en tema de servicios sociales fuera de la villa, reconocieron que cuando llegaron a un mundo nuevo, la acogida en la villa vagonera fue «extraordinaria, para nada nos hemos sentido discriminados».
La comida, la sobremesa sirvió para hablar de Nicaragua, Euskadi, España… fue un intercambio de opiniones, puntos de vista, de culturas que dará pie a que este tipo de iniciativas tenga un punto y seguido. Cabe recordar que un 10% del censo poblacional en la villa está integrado por inmigrantes.
(Puede haber caducado)