El Estrecho jurídico de los residentes marroquíes
La Verdad, , 18-11-2012De izquierda a derecha, el único juez de enlace entre España y Marruecos, Hassan El Mazouzi, con la abogada del CAVI de San Javier, África Escudero; el coordinador de la Escuela de Ciudadanía de Málaga, Ahmed Khalifa; la concejal de Igualdad de San Javier, Celia Martínez; y la doctora en Derecho Karima Ouald. :: A. SALAS
Un océano aún más largo y farragoso que el paso del Estrecho tiene que atravesar un residente marroquí para resolver sus conflictos familiares. Limbos jurídicos que dejan en situación de desprotección a cualquiera de los 70.874 marroquíes empadronados en la Región de Murcia, a pesar del convenio que los dos estados firmaron en 1997 de colaboración mercantil y administrativa. Muros culturales. «Tenemos problemas con las madres solteras marroquíes, que no pueden inscribir a sus hijos sin la autorización del padre; por tanto, no tienen pasaporte ni tarjeta sanitaria», denunció un trabajador social de Cartagena en la Jornada sobre el Código de Familia marroquí que organizó la Concejalía de San Javier.
Silencios administrativos. «¿Qué podemos hacer para que el consulado nos escuche? Sufrimos mucho por los problemas que nos impide resolver a quienes trabajamos en las ongs», señaló la doctora en Derecho Karima Ouald, presidenta de la Asociación Marroquí de Inmigrantes.
Sentencias
«Se puede homologar una sentencia de disolución de matrimonio si no es contraria al orden público marroquí», afirmó el juez de enlace entre Marruecos y España, Hassan El Mazouzi. Según precisó el magistrado, nunca se homologará por tanto en el país alauí un matrimonio entre homosexuales. No lo harán por tanto tampoco en medidas contrarias al Código de Familia (CF), que rige en las relaciones de todo marroquí aunque tengan otra nacionalidad», precisó la doctora Ouald. El CF no reconoce en ningún caso la custodia compartida de los hijos en caso de divorcio. «La custodia o ‘hadana’ es siempre para la madre – únicamente el cuidado – , pero la patria potestad es para el padre en todos los casos, excepto en los excepcionales como la muerte, la minusvalía y el abandono del padre», indica la jurista marroquí. Según Ouald, «el padre puede pedir la ‘hadana’ incluso si demuestra que la madre no educa a los hijos en la religión islámica».
La persistente desigualdad de derechos no es, con todo, la única sombra del CF. «Casi 10 años después de que se aprobara, en 2004, hay un gran desconocimiento de la ley, sobre todo entre las mujeres, que padecen un gran problema de analfabetismo y en muchos casos un acceso restringido a la educación por decisión familiar», señaló Ouald. Para el juez El Mazouizi, el único en España de enlace entre los dos países, «hay un déficit en la difusión de las sentencias entre los jueces de Marruecos y de España» y reconoció que «el Defensor del Pueblo constató la confusión que hay en materia de Derecho en los extranjeros con los conflictos familiares».
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