Monólogo para tres personajes
Canarias 7, , 16-11-2012Teatro Meridional, que opta siempre por unas producciones que plantean al público reflexiones sobre la condición humana, los desajustes sociales del tiempo en que vivimos y la injusticia que padecen los más débiles, articula en Negra un viaje emocionado, a veces dramático y a veces cómico, basado en la realidad de tres mujeres muy distintas y en tres formas muy diferentes de enfrentar la condición femenina y el fenómeno de la emigración en la actualidad.
Para ello la obra que dirige Álvaro Lavín indaga en la situación de tres mujeres: una mulata latinoamericana liberada de un lugar de trabajo de inmigrantes ilegales en el que ha estado encerrada durante todo el último año; una caribeña de color que se agarra a su particular balsa en forma de matrimonio por papeles con un español, no menos interesado que ella y, finalmente, una africana de Mali que le cuenta a su hijo su particular, terrible y poético viaje desde la llanuras del Sahel hasta las costas peninsulares.
La mujer como protagonista
Como señala su director, Negra «es una obra sobre la esclavitud. También sobre la mujer. Y en general, sobre todos nosotros, sobre esta sociedad española que se ha visto obligada a transformarse a marchas forzadas». El teatro que practica Meridional no ofrece demasiadas concesiones placenteras al espectador: «No nos interesa un teatro que sea únicamente escape y ocio, sino también crítica, reflexión, emoción y construcción. Que haga pensar, que provoque dudas, –también sonrisas, por qué no, que quizás son inevitables en cualquier reflexión sobre la condición humana– y, (si fuera posible), que cree un desasosiego que induzca a la acción, al compromiso del individuo con lo social», prosigue Álvaro Lavín.
Para el director, con esta propuesta «no pretendemos, desde luego, formular un ensayo sociológico o histórico. Estamos haciendo teatro. En lo formal nuestra obra pretende llevar a escena, con un toque de humor, las propuestas literarias que propugnaba Italo Calvino: levedad, rapidez, exactitud, visibilidad, multiplicidad y consistencia».
Aún por solventar
Con esta obra Teatro Meridional colaboró con la organización Amnistía Internacional. Lavín no cree que la esclavitud esté superada hoy en pleno siglo XXI. «La forma de esclavitud más habitual hoy día recibe el nombre de esclavitud por endeudamiento. Es la fórmula mediante la cual las mafias que introducen en nuestros países mujeres para la prostitución y hombres para los invernaderos, se aseguran su sometimiento. Otras formas actuales de esclavitud, aparte de la tradicional, son las de trabajos forzados, matrimonio forzado, trabajo infantil y tráfico de personas», asegura el director.
Otro de los vértices de la producción se fundamenta en las tres mujeres que encarna la actriz Marina Szerezevsky. «Las distintas formas de luchar y de sufrir esa situación de esclavitud en la actualidad nos servirá para crear tres mujeres cuya humanidad es la columna vertebral de Negra», avanza Lavín. «Durante toda la historia de la esclavitud la posición de la mujer ha sido especialmente difícil. A la lucha general por los derechos del ser humano, ha debido sumar la suya propia en pos de su igualdad con el varón», añade.
«A caballo entre la emoción, el humor y la reflexión, estas tres mujeres hablan de la esclavitud, de la emigración, de la condición femenina y de una época que no conocemos demasiado bien –la nuestra–, contando una historia que dura ya muchos, tal vez demasiados siglos», concluye el director.
Teatro Meridional presentó el año pasado en Canarias su montaje Calisto, historia de un personaje. La compañía regresa ahora con Negra, después del reciente estreno de Transición, su último espectáculo, coproducido por Teatro del Temple, L’Om Imprebis y el Centro Dramático Nacional, con dramaturgia de Julio Salvatierra y Alfonso Plou y dirección de Santiago Sánchez y Carlos Martín, sobre el renacer democrático en España tras el franquismo.
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