Sánchez-camacho avala la “mano dura” de Albiol en inmigración
Defiende prohibir el burka y reducir las ayudas sociales a los inmigrantes La candidata pide expulsar a los simpapeles que cometan delitos
La Vanguardia, , 13-11-2012El PP de Alicia Sánchez-Camacho tiene en Badalona uno de sus estandartes. Es la primera gran ciudad metropolitana, junto a Castelldefels, en la que gobierna y las políticas desarrolladas en estos dos municipios, antaño feudos socialista, son observadas con lupa y en algunos casos, como con la “mano dura” del alcalde de Badalona, Xavier Garcia Albiol, ante la inmigración ilegal, han acabado en los juzgados. Ayer Sánchez-Camacho quiso ofrecer su apoyo personal a Albiol –que sigue con un proceso penal abierto por unos panfletos en los que vinculó delincuencia con inmigración– en el barrio de la Salut, muy castigado por la crisis y con serios problemas de convivencia.
Junto al controvertido alcalde, cuyo lema “limpiar Badalona” repitió ayer a diestro y siniestro, y rodeada de numerosos vecinos, Sánchez-Camacho avaló e hizo suyo el discurso de tolerancia cero. “Defenderemos que se expulse a los inmigrantes irregulares que tengan responsabilidades penales por haber delinquido y que cumplan las penas en sus países de origen”, declaró. Se mostró partidaria, también, de que los inmigrantes sean obligados a firmar un “contrato de integración” que especifique sus derechos y obligaciones, como “cumplir con las normas y costumbres del país”. Otra de las medidas, “prohibición del burka”; además de poner límite a las ayudas “de carácter no básico” a las que puedan acceder los ciudadanos de fuera de la UE que lleven menos de un año viviendo en Catalunya. También abogó por incrementar los “controles” contra los “pisos patera” y facilitar su “desalojo”.
Antes de desplegar esa batería de medidas, candidata y alcalde recorrieron algunas de las calles del barrio de La Salut, donde fueron parados en repetidas ocasiones por vecinos que no escondían su desesperación. La cara real de la crisis: una mujer separada y con dos hijas pequeñas, con un sueldo de 300 euros mensuales, les suplicó entre sollozos que le ayudarán a conseguir “la renta mínima”; un jubilado afectado por las hipotéticas preferentes se acercó al alcalde para pedirle que “hablara” con el director de su sucursal y pusiera fin “al juego que hacen con mi dinero”.
El destino final de la caravana de políticos, medios de comunicación y policías –“¿otro desahucio?”, se preguntaban un grupo de jubilados al ver ese centenar de personas– era la calle Nàpols, para visitar algunos de los “pisos patera” que el Ayuntamiento ha cerrado, colocando planchas en las puertas.
“¿A que ahora está más limpio el barrio?”, les preguntó Albiol a los vecinos del inmueble y ante la mirada de la presidenta popular. Lástima que minutos después, frente al mercado, una rata enorme saliera de una alcantarilla provocando gritos y saltos entre la comitiva.
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