AL DÍA
Cae una banda con sede en Madrid que se dedicaba al robo de casas en Euskadi
Supuestamente, el grupo también desvalijaba casas en Navarra y La Rioja
Diario Vasco, , 07-11-2012La Policía Nacional ha desarticulado una banda que, supuestamente, tenía su base de operaciones en Madrid y, además de desvalijar viviendas en esa ciudad, se desplazaban periódicamente a Euskadi, Navarra y La Rioja. Según una nota de la Dirección General de la Policía, a esta banda integrada por cuatro personas, de nacionalidad española y colombiana, se les atribuyen robos en 17 viviendas. Tras varios meses siguiendo su pista, fueron detenidos ‘in fraganti’ tras robar en dos viviendas. En los registros fueron intervenidas dos armas de fuego, gran cantidad de joyas y relojes, 5.500 euros en efectivo, equipos informáticos y audiovisuales, televisores, tablets y consolas de videojuegos.
Las investigaciones se iniciaron en julio, cuando se recibieron varias denuncias de robos en domicilios cometidos empleando un mismo ‘modus operandi’. Para acceder a los domicilios habían fracturado los bombines de las puertas previa extracción de las mirillas para observar el interior. Las primeras pesquisas llevaron a los agentes a sospechar de un grupo organizado asentado en Madrid.
Los miembros de la banda elegían generalmente viviendas situadas en complejos residenciales ubicados en el centro de las localidades. A la hora de cometer los asaltos, la integrante femenina del grupo, que resultaba menos sospechosa en caso de ser vista por los vecinos, realizaba las comprobaciones pertinentes en el edificio y elegía el domicilio que se encontraba libre de moradores. Mientras uno o dos de los integrantes del grupo esperaban a que la chica les confirmara el objetivo para acceder con las herramientas necesarias a forzar la puerta, el último de los miembros permanecía en todo momento en el exterior, vigilando desde el vehículo para ‘dar el agua’ en el caso de que apareciera algún vecino o incluso la Policía.
Usaban guantes
Actuaban con rapidez y permanecían en el interior de las viviendas durante un corto espacio de tiempo. Además, utilizaban guantes para evitar dejar huellas en el lugar. Una vez obtenido el botín, daban salida a los productos sustraídos vendiendo las piezas de joyería y los relojes en casas de compraventa, y remitían parte del dinero a sus familiares a través de empresas de envío de dinero. Los efectos que no conseguían vender, así como los equipos de imagen y sonido de última generación, teléfonos móviles y ropa los «colocaban» en el mercado negro nacional, a través de peristas conocidos.
Ya en junio la Policía detuvo en Euskadi a varios miembros de una banda de más de 50 personas que, aunque empleaba otras técnicas para entrar en los domicilios, actuaba también desplazándose por varias comunidades autónomas.
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